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  • FG-42


    El Fallschirmjägergewehr 42 (FG 42), fue un fusil automático producido por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. El arma fue desarrollada para los paracaidistas (Fallschirmjäger) que encuadrados en la Luftwaffe, necesitaban un arma de apoyo especifica y ligera especialmente diseñada para sus necesidades ya que tras su experiencia en la Batalla de Creta quedo patente la necesidad de un arma así.

    Mientras que otras naciones tenían un amplio número de ametralladoras de este tipo, como la Bren, la Browning o la Hotchkiss, no existía entonces ningún arma similar en Alemania. Antes de la FG-42 los paracaidistas debían de conformarse con un número limitado de ametralladoras MG34, la cual, en su configuración de ametralladora ligera, era bastante pesada y voluminosa, también contaban con las K98K y los MP40.


    En consecuencia se busco un arma que tuviera una serie de requisitos: Que fuese suficientemente ligera para que el paracaidista la pudiera llevar en su lanzamiento. Que incorporase un sistema de disparo automático variable y que funcionara como un simple fusil de asalto en caso necesario. Una vez propuesta el tipo de arma que se estaba buscando fueron seis los fabricantes que fueron contratados y finalmente seria Rheinmetall la que tendría un diseño ganador que paso a ser producido por Heinrich Krieghoff de Suhl y L.O. Dietrich de Altenburg. La FG-42 se proyecto y fabrico como uno de los modelos de armas portátiles más notables de la WWII.


    Fue esta el arma que de alguna manera conseguiría comprimir el mecanismo para generar tiro automático en un volumen algo mayor que el de un mecanismo convencional de cerrojo. El FG-42 era un arma bonita, pues los primeros ejemplares tenían una empuñadura inclinada de pistola y una culata de plástico con una forma extraña, así como bípode prominente en la parte delantera y en la boca de fuego un dispositivo para montar una bayoneta puntiaguda. La alimentación del arma se hacia desde un cargador en la parte izquierda y el mecanismo era de gas.

    En conjunto, el FG-42 era un arma compleja pero innovadora, pues en ella se podían ver diferentes tecnologías cogidas de otras armas existentes. La fabricación del arma fue bastante problemática y aunque la Luftwaffe recibió con rapidez el FG-42 pronto se vio que las novedades del FG-42 tenían que pagarse con un proceso de fabricación muy costoso y complejo. En un intento de acelerar la fabricación se introdujeron simplificaciones para intentar suministrar más unidades a la Luftwaffe lo que hizo también que no se pudiera llegar a perfeccionarse. Para simplificar su diseño se le puso una culata de madera más sencilla que hacia también que no se sobrecalentara esta y la empuñadura de pistola se sustituyo por un componente más ortodoxo. El bípode se llevo a la boca de fuego y se introdujeron otras simplificaciones menores.

    En el segundo modelo debido a los bombardeos Aliados la producción del arma empeoro ya que se tuvo que hacer con materiales mas pobres. Aun así, para el final de la guerra se habían fabricado unas 7000 unidades lejos que la cantidad necesaria. El FG-42 fue un arma muy avanzada para su tiempo por el mecanismo compacto de gas, que podía disparar desde una posición de cierre cerrado tiro a tiro, y desde la posición de cierre abierto en tiro automático.

    Otras de sus características avanzadas eran la disposición en línea recta desde la culata a la boca de fuego. Precisamente por ser un arma tan avanzada con una compleja fabricación y unos componentes caros al final de la guerra apenas se habían fabricado unas 7.000 unidades por lo que este arma no tuvo un impacto en la Guerra a favor de Alemania. El FG-42 fue bien recibido por los paracaidistas ya que no contaban con un arma diseñada para ellos, pero cuando se probo se vieron algunas desventajas. Tenía un cargador de 20 cartuchos, opcionalmente de 10, que se insertaba en el lateral izquierdo del arma.




    Aunque la técnica del cargador lateral era común en los subfusiles, este gran cargador con una pesada munición tendía a desequilibrar la alineación del arma. Además, controlar el retroceso con fuego automático era complicado; aunque utilizaba un supresor en la boca del cañón para reducir el retroceso y bocacha apaga llamas para reducción de espurnas, estos efectos eran mayores que en otras armas similares. El FG-42 disparaba en modo semiautomático a cerrojo cerrado, lo que le daba cierta precisión.

    Cuando utilizaba el modo automático, el arma utilizaba el sistema de cerrojo abierto, lo que prevenía de algún modo el progresivo calentamiento del cañón, impidiendo que la recámara se recalentara excesivamente y eventualmente afectara a la pólvora o al fulminante del subsiguiente cartucho alojado. El FG-42 fue después de la guerra cuando dejo mas huella ya que muchas de las características de su diseño se incorporaron a otros posteriores. En la actualidad es una pieza de coleccionista extremadamente difícil de ver por sus pocas unidades producidas y estas hoy en día pueden llegar a unos precios muy elevados en una venta.

    A finales de 1942, a pesar de varias resistencias (y, al parecer, con la desaprobación del Führer), gracias al poder del primer mariscal Hermann Göring, se concedió la aprobación para la compra de los materiales necesarios para la producción de este modelo. De esta forma, en diciembre de 1942, Göring pudo tener en su mano la que consideraba su criatura, el fusil Fallschirmjägergewerh 42. Literalmente, "fusil de cazador paracaidista", más conocido como FG-42, en donde el número indica obviamente el año de adopción. La primera versión, inconfundible por su culata de metal, fue construida utilizando mucho acero al níquel, material que pronto se hizo imposible de encontrar.

    Se tuvo que utilizar en su lugar acero al carbón, hecho que supuso la revisión parcial de algunos elementos del arma. Los técnicos no desaprovecharon la ocasión para introducir algunas mejoras en el FG-42, dando a la luz al FG-42 II, idéntico en el funcionamiento, aunque con numerosas modificaciones, entre las que destaca la realización de la culata en madera, ya que parecía que la de metal ocasionaba numerosos problemas en el manejo del arma con las manos desnudas en las condiciones de extremas heladas del frente oriental. La empuñadura en forma de pistola distingue también claramente a la FG-42 II.

    En efecto, en la primera versión esta claramente inclinada hacia atrás con la finalidad de provocar el mínimo impacto posible a los hombres que se tiraban a tierra. En seguida se darían cuenta de que tirando de pie dicha inclinación era extremadamente incómoda, por lo que ésta se redujo drásticamente en el FG-42 II. Por las mismas exigencias operativas, el cargador se colocó lateralmente en la parte izquierda y no debajo, delante del gatillo, como estaba antes. Para aquella época se trataba de un arma sin duda del futuro, no sólo por su aspecto. Aunque es verdad que no presentaba soluciones mecánicas especialmente innovadoras, por primera vez reunían las que se necesitaban para satisfacer las grandes exigencias de los paracaidistas.

    Estéticamente se nota enseguida el grande y elaborado compensador de la boca, eficacísimo en las ráfagas breves con tiro mirado para contener el levantamiento del arma, que emplea el mismo cartucho del fusil y de las ametralladoras de ordenanza: el potente 8 x 57. Siempre con la intención de permitir un mayor dominio del arma, dentro del pequeño pie triangular se encuentra un amortiguador de doble acción que limita sensiblemente el retroceso, una solución que, junto a la de la organización mecánica del funcionamiento, será retomado en las ametralladoras americanas M 60, todavía hoy en dotación.

    Por lo que se refiere al funcionamiento, el FG-42 es un arma automática que disfruta de recuperación indirecta de los gases de disparo, recogidos a través de un pequeño orificio colocado en la mitad del cañón, acompañado de un pistón que se encuentra encerrado en el cilindro puesto sobre el cañón. El obturador es rotativo; en efecto, después de realizar su recorrido hacia delante introduciendo en la recámara un cartucho, un muelle lo hace rotar colocando las aletas de la cabeza en las posiciones adecuadas de la culata. Es interesante hacer notar que el tiro semiautomático (un disparo cada vez), el arma comienza a dispara con el obturador cerrado, hecho que favorece al máximo la precisión en el tiro con mira. Sin embargo, disparando a ráfaga, el FG-42 comienza el ciclo de fuego con el obturador abierto, lo que permite un buen enfriamiento del cañón y evita el peligro de que la pólvora del cartucho pueda incendiarse espontáneamente debido al recalentamiento de la cámara de explosión, haciendo salir el disparo antes de que el obturador se cierre.






    En definitiva, se había hecho todo lo posible para satisfacer a los paracaidistas, se había pensado también en la bayoneta, de tipo "asador", colocada en posición de reposo debajo del cañón: para utilizarla bastaba extraerla y colocarla en sentido opuesto. Se había previsto incluso la posibilidad de montar el pequeño telescopio de ordenanza ZF 41 para aumentar las notables posibilidades de puntería ofrecidas por el alza dióptrica y por la estabilidad que ofrece el pie de lámina impresa. Así se había hecho realidad un proyecto que parecía una utopía: recoger en una sola arma todas las posibilidades de la Kar 98K y de la MP 40, con todos los inevitables compromisos del caso debido al peso, a los estrobos, a los costes y al cartucho.

    Precisamente aquí se encontraba el único y verdadero punto débil de la FG-42: un arma intermedia que utilizaba un potente cartucho de fusil. El cartucho intermedio ya existía en 1942: era el 7,9 mm de infantería Kurz Patrone, que con ligeras modificaciones se convertirá en la munición del StG 44. Parece sin embargo que la Luftwaffe haya rechazado el FG-42 en este calibre, aduciendo como motivación los posibles problemas logísticos y de confusión en la reposición de municiones, aunque mucho más probablemente se trataba de la rivalidad que siempre ha dividido al Ejército y a la Aviación. De cualquier forma, el rechazo de la Luftwaffe marcó el momento del precoz declive del, aunque óptimo, FG-42, a favor del Sturmgewehr 44.

    Características:
    Calibre: 7,92 mm.
    Longitud total: 94 cm.
    Longitud del cañón: 50,2 cm.
    Peso: 4,53kg.
    Velocidad inicial: 761m/s.
    Cadencia de tiro cíclica: 750-800 dpm.
    Funcionamiento: Toma de gases.
    Alimentación: Cargador de 20 cartuchos.

    Fuente: FG-42

    Editado por: Ernesto GS
    Comentarios 4 Comentarios
    1. Avatar de pelusso
      pelusso -
      esta muy bonita la ametralladora, no la habia visto antes
    1. Avatar de ammurhaby
      ammurhaby -
      No cabe duda de la asombrosa ingeniería alemana en la rama armamentista. Muy avanzada durante la guerra a comparación con otras potencias. Muy buen artículo.
    1. Avatar de belicko
      belicko -
      hermoso fusil, como para tenerlo de coleccion.
    1. Avatar de LONELY HUNTER
      De hecho era tan efectiva y de disparo tan rápido que se le conocía como "la segadora de Hitler", buen artículo, gracias por compartir, saludos!