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Cobra Silenciadores Caceria-jerry
  • San Huberto y sus Ordenes


    La Leyenda.
    Estaba el Duque Bertrand de Aquitania dando un paseo por el bosque cuando repentinamente sufrió el brutal ataque de un enorme oso furioso que por poco termina con su vida. Gracias a la sorpresiva reacción de un joven conocido por su valentía para enfrentar a las fieras y arremetiendo fuertemente contra ésta, lo obligo a soltar a su presa, posteriormente le quitó la vida al animal salvando la del Duque… que era su propio padre.

    Este joven era Huberto, conocido aficionado a la caza. Nacido en Tolosa al suroeste de Francia en el año 657.

    Más tarde Huberto fue enviado por su padre a estudiar al palacio del Rey de Neustria de donde salió huyendo de las malas costumbres y posteriormente se trasladó a Metz, en donde obtuvo una buena educación, después se casó en un matrimonio arreglado con la hija del Conde Dagoberto de Lovaina, Floribiana quien moriría al dar a luz a su único hijo Floriberto.

    Huberto se dedicó completamente a la cacería y comenzó a descuidar las buenas costumbres. Tanto así que un día viernes en vez de asistir a la iglesia se internó en el bosque en busca de caza y al ir tras un ciervo tuvo un repentino suceso que cambiaría su vida para siempre.

    La Aparición.
    Resulta que al ir persiguiendo a su presa a caballo y asistido por perros cazadores, estando a punto de darle alcance, el ciervo se detuvo para volverse a lo que él pensó sería un enfrentamiento, entonces para su asombro tanto los perros como su caballo dieron un paso hacia atrás asustados y Huberto pudo notar que entre las astas del ciervo se encontraba un crucifijo iluminado por unos rayos destellantes.


    Todavía no salía de su asombro cuando oyó una voz que le decía “Huberto, si no vuelves al señor y llevas una vida santa, irás al infierno”.

    Señor, ¿Qué quieres que haga? Fue la única respuesta posible al mismo tiempo que se inclinaba sobre su rodilla.

    Ve y busca a Lamberto y él te dirá lo que tienes que hacer.

    Entonces Huberto se fue hacia Mastrique en busca del Obispo Lamberto quién lo instruyó en la religión una vez concedido el perdón.

    Huberto tuvo que dejar a su hijo Floriberto bajo la tutela de su hermano Eudo quién habría tomado su lugar como Duque de Aquitania una vez que él lo cedió para dedicarse completamente a la religión, ya que al ser el primogénito, por derecho le correspondía.


    También se despojó de sus bienes repartiéndolos a los más necesitados para ser consagrado presbítero al servicio de la diócesis que administraba el obispo Lamberto y quién lo enviaría a Roma en el año 708. Al llegar con el Papa éste lo nombró sucesor de Lamberto y emprendió el regreso a Mastrique, ya que durante el viaje fue asesinado el Obispo.

    Al Llegar a su destino, su primera acción ahora como Obispo fue cambiar la cede de su diócesis de Mastrique a Leija en donde construyó un templo en honor a su antecesor y lo nombró el santo patrono.

    El Obispo Huberto se destacó por su sencillez y devoción para evangelizar el área de las Ardenas con sus elocuentes discursos.

    Murió en Tervuren, Brabante en el año 727 (o posiblemente 728) y fue enterrado en Leija.

    A su memoria se le adjudican varios milagros como el apagar un incendio gracias a sus rezos, o curar a un enfermo de hidrofobia con solo tocarle el hombro. Razones por las cuales fue beatificado y canonizado como San Huberto.

    La Orden de San Huberto.
    Ya en el siglo XV algunas órdenes militares lo consideraban como su protector.

    Gerardo V, Duque de Jülich y Conde de Ravensberg fundó en 1444 la primera Orden de San Huberto con la cual buscaba conmemorar su victoria sobre la casa Egmond, en la batalla de Linnich, librada el día 3 de noviembre.

    En el año 1609 cayó en desuso por conflictos territoriales y no se restableció sino hasta el año de 1708 por el Príncipe Elector Johann Wilhelm, Duque de Neuberg quien asumió el cargo de Gran Maestre.

    La insignia de La Orden de San Huberto es una cruz blanca montada debajo de una corona real que lleva al frente la imagen de San Huberto al momento de su conversión y la leyenda en gran trau (constante fidelidad), en la parte posterior se lee In memoriam dignitatis recuperatæ una vitæ 1708 (en recuerdo de la restauración de la dignidad original 1708) junto a la orbe imperial.


    Anverso de la Insignia


    Reverso de la Insignia

    El actual Gran Maestre de la Orden es el Duque de Baviera, Franz Bonaventura Adalberto María.

    La Venerable Orden de San Huberto.
    En el año de 1695 el Conde Franz Anton Von Spork fundó la Venerable Orden de San Huberto la cual existió ininterrumpidamente hasta la Segunda Guerra Mundial y suspendió actividades por la ocupación Nazi en Austria. La sociedad de cazadores del Tercer Riech (Nazi) solicitó su membresía a la Orden y al serle rechazada prohibieron su uso en todos los países ocupados por los nazis y ordenaron la ejecución del Gran Maestre como represalia.


    En 1950 se restauró con el nombre de Orden Internacional de San Huberto y el actual Gran Maestre es Su Alteza Imperial y Real, el Archiduque Istvan de la Casa de Habsburgo-Lorena desde el 23 de marzo del año 2013.

    La insignia es una cruz verde montada sobre una orbe blanca y la leyenda Deum Diligite Animalia Diligentes (Trabajar para Dios Trabajando por sus Criaturas).


    Los propósitos de la Orden son:

    - La promoción de la caza y pesca deportivas.
    - El mantenimiento de las sanas costumbres y tradiciones de la caza y pesca.
    - Promover la caza y pesca como herencia cultural intangible de la humanidad.
    - La sana conservación de la vida silvestre relacionada a la caza y pesca deportivas.
    - El establecimiento de amistad y camaradería entre los cazadores y pescadores deportivos en el mundo.
    - La educación de los cazadores y pescadores para que ejerzan la caza y la pesca de manera segura y responsable.

    Y como objetivo se ha impuesto la tarea de lograr que la UNESCO declare la cacería como “Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad”.

    Fuentes: Orden de San Huberto, Venerable Orden de San Huberto, Leyenda de San Huberto.

    Editado por: George C
    Comentarios 5 Comentarios
    1. Avatar de jsandovalhenderson
      Etimado George : aplauso con ambas manos para que sea mas sonoro,buena narracion y atinada transcripcion,gracias. Atte. Jorge Sandoval Henderson.
    1. Avatar de George C
      George C -
      Gracias a usted amigo Jorge Sandoval Henderson, que bueno que le haya gustado porque yo también disfruté leer sobre este tema, aprendí mucho y aclaré algunas dudas que tenía sobre las órdenes de San Huberto.

      Saludos y seguimos a la orden.

      Jorge Crespo "George C"
    1. Avatar de MASTERPLOMO
      MASTERPLOMO -
      Ese relato me encanta, ya lo había leído y escuchado, pero siempre me ha gustado
    1. Avatar de ammurhaby
      ammurhaby -
      Resumo mi punto de vista: impresionante aportación histórica, gracias compañero
    1. Avatar de George C
      George C -
      Gracias a usted por su comentario compañero ammurhaby. ¡Saludos!