MéxicoArmado: El portal de armas más grande de habla hispana

Puedes registrarte de forma gratuita y convertirte en miembro de esta gran comunidad. ¡Al registrarte, podras participar en los foros y acceder a contenido exclusivo para miembros!

En pro de la Cacería Responsable, el Tiro
Deportivo y la Cultura de las Armas

Cobra Silenciadores Caceria-jerry
  • El cuidado de la armas: protección (3/3)


    En la primera parte de esta serie de artículos dedicados al cuidado de las armas, presenté mis opiniones sobre ciertos productos y técnicas de limpieza que utilizo en mis armas, mientras que en la segunda parte vertí mis opiniones sobre la lubricación adecuada para armas bajo diferentes condiciones.
    En esta última entrega presentaré los productos que utilizo para preservar mis armas durante su almacenamiento, así como una introducción breve a algunos de los acabados que usualmente se encuentran en las armas y las propiedades de estos en lo que a la prevención de la oxidación se refiere.

    Entendiendo la corrosión
    Cuando se piensa en la protección de las armas durante su almacenamiento y uso, el factor principal a considerar suele ser la corrosión de sus partes metálicas.

    A pesar de que metales tales como el aluminio, hierro y magnesio constituyen un parte considerable de la corteza terrestre, ninguno de ellos a excepción del cobre y de los metales preciosos como el oro, el platino y la plata, es encontrado en la naturaleza en estado puro. Esto se debe a que el estado puro de los metales más comunes es un compuesto químicamente inestable. Por lo tanto, los metales de uso común, tales como el hierro y el aluminio tienden a reaccionar con otros elementos para convertirse en compuestos más estables. Las reacciones más comunes son aquellas conocidas como corrosión.

    La corrosión se define como la degradación gradual de un material (comúnmente un metal) como resultado de su exposición a agentes externos [1], [2]. Existen muchos procesos químicos que resultan en la corrosión de un metal, tales como las reacciones entre metales y ácidos o sales. Sin embargo, en el lenguaje común, corrosión se refiere generalmente a la acción del oxígeno sobre los metales, sobre todo el hierro, el cual es el componente principal de todo tipo de acero. La reacción química entre el hierro y el oxígeno da lugar óxido de hierro (III) (Fe2O3), también conocido como óxido férrico y óxido-hidróxidos de de hierro (III), los cuales forman un compuesto muy familiar de color rojizo conocido comúnmente tomo óxido a secas. Este tipo de corrosión constituye la amenaza más común para las armas de fuego, por lo que el proceso que lleva a ella es descrito muy brevemente a continuación.

    En términos simples, la oxidación es un proceso electroquímico que consiste en la migración de electrones desde un ánodo (donador de electrones) hacia un cátodo (receptor de electrones), a través de un electrolito (una solución que transporta electrones).
    En el proceso de oxidación el hierro transfiere electrones al oxígeno, utilizando al agua como método de transporte. En la primera fase del proceso, el oxígeno atmosférico en la presencia de electrones libres donados por el hierro reacciona con el agua para dar lugar a iones de hidróxido (OH-). Al mismo tiempo, los electrones liberados por el hierro dan lugar a iones de hierro Fe2+ (átomos de hierro con carga positiva). Estos iones "buscan" neutralizar su carga, y la manera en que lo hacen es mediante la formación de los compuestos que conocemos comúnmente como óxido.

    Los compuestos de óxido se hidratan con facilidad, lo que causa un aumento considerable en su volumen. Ese aumento de volumen resulta, a su vez, en la formación de escamas que se desprenden de la pieza original dejando al descubierto una nueva superficie de hierro que puede ser atacada por el agua y el oxígeno. Así, una pieza con alto contenido de hierro puede llegar ser totalmente consumida por la oxidación si al proceso se le permite continuar de manera indefinida.

    Es conveniente mencionar que ciertos compuestos disueltos en el agua mejoran de manera considerable su conductividad eléctrica, haciéndola un mejor electrolito. Tal es el caso del cloruro de sodio (NaCl) o sal de mesa y de muchas otras sales. Es por esta razón que los ambientes húmedos y salinos, tales como los ambientes marítimos son particularmente duros en las aleaciones de hierro.

    Para el lector interesado en proteger sus armas de la corrosión, no es necesario comprender los detalles de la reacción química da lugar a este proceso, lo importante es comprender que para la formación de óxido en una pieza de acero, se requieren de tres cosas: una pieza con alto contenido de hierro, oxígeno atmosférico y agua. Esta última se requiere en cantidades relativamente pequeñas, al grado que incluso la humedad natural presente en el aire puede ser suficiente para comenzar la oxidación. De esta manera, la única forma de evitar la corrosión de una pieza de acero es aislando su superficie de manera que el agua y oxígeno no puedan entrar en contacto con esta. La gran mayoría de los métodos de protección contra la corrosión se basan en este principio.

    Métodos de protección
    Además de el aislamiento las superficies, existen métodos alternativos que proporcionan protección contra la corrosión. Entre ellos puede mencionarse la protección catódica, la cual se explica con algo más de detenimiento más abajo. No obstante, los únicos métodos prácticos de protección de un arma involucran el aislamiento de sus superficies de manera que se reduzca el contacto directo entre estas, el agua y el oxígeno. A continuación se presentan algunos de los métodos más comunes.

    Pinturas y esmaltes
    Las pinturas y esmaltes son métodos comunes para la protección de piezas metálicas contra la corrosión. Sin embargo, su uso no es común para la protección de armas. Esto se deber en parte a que existen pocas pinturas capaces de soportar el uso común de un arma. De manera adicional, la mayor parte de las pinturas capaces de brindar una protección adecuada contra la corrosión requieren de un cierto grosor, lo cual las hace totalmente inadecuadas para cubrir cualquiera de las superficies de un arma que requieren de tolerancias estrictas para su adecuado funcionamiento.

    Existen productos que podrían clasificarse como pinturas destinados a la protección de las armas. Entre ellos podemos encontrarnos el DuraCoat y el Cerakote. El primero es básicamente una pintura de dos componentes diseñada para uso en superficies externoas y que puede ser aplicado por el usuario promedio de armas, pues no requiere más que del desengrase de la pieza [5] como preparación previa. El Cerakote, por otra parte, es un recubrimiento que requiere equipo profesional de pintura para obtener los mejores resultados. Sin embargo, el grosor de este recubrimiento es lo suficientemente delgado como para que pueda ser usado en virtualmente todos los componente mecánicos de un arma sin afectar su funcionamiento [6]. Según diversos usuarios de estos productos, el Cerakote presenta también una resistencia considerablemente mayor a la abrasión y, en general, mejores propiedades protectoras, lo cual tal vez es de esperarse al tratarse de un recubrimiento profesional [7]. Según los fabricantes de ambos productos, estos ofrecen una considerable protección contra la corrosión. Lo cual es de la norma cuando se trata de recubrimientos que podrían catalogarse como una pintura o esmalte.

    Pavonado y anodizado
    El pavón es probablemente el método más popular usado en el recubrimiento de las armas. El pavonado consiste en la conversión de la capa superficial de una pieza de acero en magnetita, también conocida como óxido de hierro negro u óxido de hierro (II,III) (Fe3O4). Durante el proceso, la parte a proteger es sumergida en una solución de sales alcalinas a altas temperaturas (135o a 155o ), lo cual resulta en la formación de una capa delgada de magnetita sobre todas las superficies expuestas. Esta capa es lo suficientemente delgada como para no afectar las tolerancias de piezas mecánicas, por lo que el pavón puede ser usado en todas las piezas de un arma.
    A diferencia del óxido de hierro rojo, el cual se hidrata fácilmente y se desprende de la superficie, la magnetita es un compuesto bastante estable, que mantiene su forma. Dado que la superficie del acero pavonado ya ha sido oxidada, esta ya ha pasado a una forma más estable que la que el hierro puro representa. Así, el contacto con el agua y el aire no pueden convertir en óxido la superficie tratada, por lo que toda oxidación deberá darse a través de la capa de magnetita, lo cual hace el proceso más lento.
    El pavonado no previene del todo la oxidación, pero en conjunto con una capa adecuada de algún aceite con propiedades desplazantes de la humedad, ofrece una protección considerable comparada con el acero desnudo.


    Pistola Smith & Wesson Modelo 41 mostrando un acabado pavonado

    Puede parecer extraño que se proteja al acero de la oxidación mediante la inducción de oxidación, pero procesos similares se dan de manera natural en metales más reactivos, tales como el aluminio o el magnesio. El aluminio puro es considerablemente más propenso a la oxidación que el acero, algo que puede resultar sorprendente, pues las piezas de aluminio generalmente no se asocian con oxidación. Es esta misma reactividad la que hace que cualquier superficie de aluminio puro expuesto a la atmósfera formará en cuestión de horas una capa de óxido de aluminio (Al2O3), la cual aísla la superficie previniendo que la oxidación prosiga. Este proceso es conocido como pasivación, pues la superficie pasa de ser altamente reactiva a ser "pasiva" desde el punto de vista químico. Los acabados conocidos como anodizados son obtenidos mediante la formación de una capa más gruesa de ese mismo óxido mediante la aplicación de una corriente eléctrica, lo cual da lugar a superficies aun más resistentes a la corrosión. De manera adicional, el óxido de aluminio es considerablemente más duro que el aluminio, por lo que los anodizados también mejoran la resistencia a la abrasión de las piezas tratadas. El anodizado presenta además la ventaja de prestarse a aceptar ciertos pigmentos, lo cual lo hace un terminado muy versátil.


    Los rifles basados en el diseño AR-15 utilizan recibidores de aluminio los cuales son usualmente protegidos por un anodizado con coloración negra

    Fosfatado o Parkerizado
    El fosfatado es un proceso de pasivación de las superficies de aleaciones ferrosas. El proceso se basa en la inmersión de las piezas a proteger en una solución de ácido fosfórico (H3PO4) con sales de fosfato (comúnmente manganeso, hierro o zinc). El fosfatado resulta en superficies de color gris obscuro mate, altamente resistentes a la abrasión. Este proceso es usualmente usado en armas militares para lograr una superficie poco reflejante. El fosfatado no protege completamente contra la corrosión, aunque la protección ofrecida por este terminado suele ser superior a la protección ofrecida por el pavonado. Al igual que en el caso del pavonado, las propiedades anticorrosivas son mejoradas de manera considerable con la aplicación de una delgada capa de aceite.
    El término Parkerizado se refiere específicamente a un proceso mejorado usando sales de zinc o manganeso, sin embargo es común que el término sea usado de manera genérica para referirse al fosfatado.


    Detalle de un rifle Sako TRG-42 mostrando un acabado fosfatado. Nótese el color gris verdoso del cañón

    Cromado
    Otro recubrimiento encontrado en algunas armas es el cromado. Este consiste en recubrir las piezas a proteger con una delgada capa de cromo mediante un proceso de electrodeposición. En este proceso la pieza a tratar se sumerge en un medio acuoso en el cual los está disueltos iones metálicos del material que servirá como recubrimiento. Mediante la aplicación de una carga eléctrica, estos iones son atraídos a la pieza a recubrir y depositados en su superficie. El cromado puede ofrecer una dureza considerable si la capa aplicada es lo suficientemente gruesa. Tal es el caso del cromado que se aplica a las ánimas de los cañones descritos como "chrome lined" en los cuales el cromo es usado para mejorar las propiedades mecánicas del interior del cañón.
    El cromo además presenta una resistencia considerable a la corrosión, siempre y cuando la capa de cromo esté intacta. En los casos en los que la capa de cromo es dañada por rayones o golpes, el cromo tiene un efecto negativo de sobre el acero por un efecto que será descrito en la sección sobre corrosión galvánica.
    El cromado es usualmente usado como un terminado decorativo debido a que presenta un brillo considerable si la superficie sobre la que es aplicado ha sido preparada correctamente.

    Aleaciónes de acero inoxidable
    Un método común para la protección de piezas de acero contra la oxidación es el uso de aleaciones de acero inoxidable para la fabricación de dichas piezas. Este método es uno de los más efectivos pues el material en sí es resistente a la corrosión y no requiere de tratamientos superficiales que pueden sufrir daños. Su conveniencia se ve reflejada en la popularidad del acero inoxidable entre las armas modernas. Las aleaciones de acero inoxidable contienen una proporción considerable de cromo. Este material al entrar en contacto con el oxígeno forma una capa de óxido de cromo (III) (Cr2O3), la cual es demasiado delgada para ser visible, por lo que la superficie mantiene su lustro y acabado. Sin embargo, esta capa es lo suficientemente resistente como para proteger al hierro presente en la aleación de los ataques del oxígeno y el agua.

    Grasas, aceites y otros métodos de barrera
    Los métodos de protección contra la corrosión presentados arriba presentan la gran desventaja de ser soluciones que dependen de la aplicación de un terminado profesional o, en el caso del acero inoxidable, de los procesos de fabricación del arma en sí. Es decir, el dueño o usuario promedio de un arma no puede simplemente optar por substituir determinadas piezas por piezas de acero inoxidable o aplicarles un recubrimiento de fosfatado después de su limpieza para proteger el arma de la corrosión. Por lo tanto, el usuario promedio de armas dependerá de métodos más sencillos para prevenir la oxidación, tal como lo es la aplicación de aceites o cualquier otro producto que permita aislar la superficie del arma del contacto directo con el agua, de manera que se evite la formación del par galvánico.

    Debido a que este tipo de producto representa la primera opción de protección contra el óxdo para la vasta mayoría de usuarios de armas, los productos a ser analizados en la siguiente sección corresponden todos a esta categoría.

    Existen numerosos productos cuyos fabricantes afirman poseer exactamente la cualidad de formar una capa que proteja contra la oxidación. Para el usuario de armas, además de la mera protección contra la corrosión brindada por un producto determinado, puede ser conveniente considerar las siguientes propiedades:
    1. Condiciones de uso: las condiciones bajo las que el arma será utilizada deberán ser el primer factor a considerar. De esta manera, si lo que se busca es brindar protección al arma durante un periodo prolongado de almacenamiento, se podrá optar por productos que requieran de un mayor tiempo de aplicación y que no necesariamente sean compatibles con el uso del arma mientras esta esté cubierta por ellos. Tal es el caso de algunas de las grasas usadas para el almacenamiento en arsenales militares, las cuales son muy espesas y deben ser removidas antes de que el arma pueda ser usada. Por otra parte, si lo que se busca es proteger el arma en el armario por intervalos cortos, o durante periodos de uso, el agente protector deberá ser de fácil remoción o permitir el uso del arma sin que sea necesario removerlo.
    2. Facilidad de aplicación: la facilidad de aplicación es un factor importante a considerar durante la elección de un agente anti óxido. Un producto destinado a ser usado de manera rutinaria después de cada sesión de disparo/limpieza/lubricación deberá ser fácil de aplicar sin necesitar de herramientas especiales o requisitos específicos de protección del usuario, ventilación etc...
    3. Durabilidad o permanencia de la capa protectora: la permanencia de la capa protectora es una de las propiedades que pueden presentar gran variación entre aceites destinados a limitar la oxidación. Algunos productos pueden ofrecer una protección aceptable durante un periodo de un par de días, pero después de este periodo pueden migrar (escurrirse) de las superficies a proteger o volatilizarse (evaporarse). En los casos en los que el arma recibe mantenimiento periódico, tal como en el caso de armas de servició, un agente anticorrosivo con poca permanencia puede ser aceptable si algunas de sus otras propiedades ameritan su uso, tal como en el caso de lubricantes que proveen una cierta protección. Por otro lado, en los casos en los que el arma será almacenada por intervalos largos de tiempo, es necesario que la capa protectora se mantenga en su lugar por toda la duración del periodo de almacenamiento.
    4. Doble uso: algunos de los aceites y grasas que protegen contra la corrosión pueden también ser buenos lubricantes o agentes limpiadores. El ejemplo más común son los productos denominados CLP (cleaner, lubricant, preservative) los cuales han sido diseñados específicamente para cumplir estas tres funciones en las armas. Algunos productos de uso común en el hogar, como el aceite 3 en 1, también fueron diseñados para brindar una cierta protección y ayudar con la remoción de ciertos residuos además de lubricar. En ciertas ocasiones, puede ser preferible el utilizar un producto que requiera de aplicaciones más frecuentes para proteger contra la oxidación de manera debida, pero que además sea capaz de proporcionar lubricación adecuada o incluso limpiar el arma.
    5. Daños a otros componentes y toxicidad: un producto destinado a proteger las partes metálicas de un arma no deberá causar daños a los demás componentes de esta. Las partes que típicamente sufren daños al ser expuestas a ciertos tipos de aceite son las culatas de madera o de plástico. Así mismo, existen productos destinados a prevenir la corrosión que no han sido diseñados para estar en contacto directo con la piel. En un arma que se manipula constantemente con las manos o que es llevada cerca del cuerpo este es un factor que no debe ser olvidado.


    Protección y corrosión galvánica
    Antes de pasar al análisis de algunos de los productos usados para la protección de las armas, es conveniente mencionar el efecto que la presencia de otros metales en contacto directo con el acero puede tener sobre este. Como se mencionó arriba, la protección catódica es otro método que permite limitar la corrosión. En este método, la pieza a proteger se pone en contacto directo con un ánodo sacrificable. Esto es, un pedazo de un metal más sensible a la corrosión se adhiere a la pieza a proteger. De esta manera, la pieza sacrificable funciona como ánodo, donando electrones a la reacción, lo cual evita que estos sean donados por la pieza a proteger. De manera simple, se puede decir que la corrosión se come primero la presa fácil, antes de atacar la pieza principal. Este método es muy comúnmente usado en aplicaciones marítimas, en las que componentes de acero son protegidos con ánodos de zinc.
    El acero galvanizado, ha sido tratado de manera que una capa delgada de zinc es depositada sobre su superficie. Esta capa protege el acero aun cuando presente daños como rayones o perforaciones. Si bien este método de protección es irrelevante para la protección de las armas, es mencionado aquí debido a que el efecto contrario puede presentarse cuando una pieza de acero está en contacto directo con un material con un mayor valor en el índice catódico. Este fenómeno es conocido como corrosión galvánica. Así, una pieza de acero en contacto directo con una pieza de cobre presentará una mayor tendencia a la corrosión, pues el acero actúa como ánodo para el cobre. En el caso del aluminio, el cual se encuentra por debajo del hierro en el índice catódico, este tenderá a presentar cierta corrosión galvánica en partes que estén en contacto prolongado con hierro y que no estén protegidas mediante el anodizado u otra barrera que impida el contacto directo. En el caso de contacto entre aluminio y cobre, cuyas diferencias entre índices catódicos es aun mayor, el riesgo de corrosión galvánica se dispara. Es justamente por esta razón, que el uso de las grasas de cobre en superficies de aluminio no es recomendable, tal como se menciono en el artículo anterior dedicado la la lubricación.

    En el caso del cromo, mencionado anteriormente, este tiene un índice galvánico mayor al del acero, lo cual lo hace más resistente a la corrosión. Sin embargo, el uso del cromo para proteger superficies de acero tiene el inconveniente de que, si la capa de cromo llega presentar rayones u otras imperfecciones que dejen el acero desnudo, la diferencian en los índices galvánicos de estos materiales resultará en una mayor corrosión del acero, pues este se convierte en ánodo sacrificable para cromo. Es por esta razón que no es raro ver que las defensas cromadas de autos antiguos lleguen a prácticamente desmoronarse en un corto periodo de tiempo cuando el recubrimiento de cromo sufre algún daño.

    Test de corrosión
    Tal como en los casos de la limpieza y lubricación. La elección de un producto adecuado para la protección de las armas contra la corrosión es una cuestión que da lugar a debates que rayan en el fanatismo religioso. El producto que un usuario de armas considera "el más efectivo", puede ser considerado como ineficiente o hasta dañino por otro. En ocasiones la percepción de la utilidad de un producto puede estar basada en malentendidos sobre los mecanismos involucrados en cada caso, ya sea que se trate de limpieza lubricación o protección. En otros casos, las diferencias de opiniones pueden simplemente deberse a diferencias en el uso o tipo de armas en los que los productos son usados.

    Afortunadamente, a diferencia de la limpieza y lubricación, en cuyos casos un test objetivo requeriría de la disponibilidad de un gran número de armas y de la posibilidad de someterlas a ambientes considerablemente diferentes, la eficiencia de un compuesto para prevenir la corrosión puede ser evaluada de manera relativamente simple, si se dispone de un par de semanas para esperar los resultados.

    La manera más "correcta" de evaluar las propiedades anticorrosivas de un producto consistiría en desengrasar el arma en cuestión, aplicarle el producto protector y dejar el arma por un periodo de tiempo en el ambiente del cual se le desea proteger. Obviamente, este método es poco práctico, pues es necesario asegurarse de que el arma esté totalmente libre de otros productos que puedan afectar los resultados y el arma en sí corre riesgo de sufrir un daño irreparable. No obstante, es posible realizar un test comparativo de las propiedades anticorrosivas de diferentes productos utilizando muestras metálicas con la misma composición. Este tipo de test no nos permite determinar hasta que grado se puede esperar que un determinado producto proteja nuestras armas, pues para eso se requeriría que las muestras de metal fueran idénticas en material al arma que se desea proteger, incluyendo recubrimientos como el pavonado, parkerizado, cromado etc...

    A pesar de esta limitación, un test comparativo si nos proporciona una indicación confiable sobre qué producto dentro de los examinados nos ofrece la mejor protección contra la corrosión. El procedimiento para realizar este prueba es bastante simple y en Internet abundan ejemplos de tests comparativos de este tipo por lo que los resultados presentados a continuación, tal vez podrían haber sido inferidos mediante una búsqueda y comparación de resultados previamente publicados. Aún así, es de mi interés personal el obtener una comparación entre los productos que yo utilizo para la limpieza y lubricación de mis armas, así como otros productos que me son de fácil adquisición. Más aun, espero que la descripción de las pruebas y sus resultados puedan servir como guía para que los lectores sean capaces de realizar pruebas similares adaptadas a sus necesidades, o al menos utilizar los resultados obtenidos como guía para la elección de un producto para prevenir la oxidación.

    La idea de la prueba en si es bastante simple: se preparan varias muestras de un material determinado, a las cuales se les aplica una capa del cada producto que se desea probar. La muestras preparadas son expuestas a un ambiente corrosivo, tal como el generado mediante la aplicación de una solución salina o simplemente la intemperie.

    El primer paso es la obtención de muestras de material viables. Para la presente prueba, elegí cuchillas segmentadas de las usadas en un cúter o exacto. Según el fabricante, se trata de cuchillas de acero con alto contenido de carbono. La ventaja de estas es que permiten separar una sola hoja en 7 muestras de un tamaño práctico para su análisis.

    Los productos analizados fueron los siguientes:
    1. Otis O85: un producto descrito como "bore solvent" (solventepara el ánima), pero cuyo fabricante afirma es efectivo como lubricante y protector. Su consistencia es ligeramente menos viscosa que la del Break Free CLP.
    2. Break Free CLP: Probablemente uno de los productos más famosos para el mantenimiento de armas. Es usado por numerosas fuerzas armadas y es mi producto favorito para mantenimiento general.
    3. Caramba 70: es un aerosol multiusos de origen aleman, que de acuerdo a su fabricante diseñado para remover óxido, lubricar y proteger contra la oxidación. la descripción del producto tiene muchas similitudes con la descripción del famoso WD-40 y su presentación original no deja lugar a duda de que se trata de un producto que intenta competir de manera directa con este. El distribuidor local afirma que sus propiedades anticorrosivas son superiores a las del WD-40.
    4. WD-40: un producto que difícilmente requiere de presentación. Su nombre proviene de las siglas Water Displacement (desplazamiento de agua) lo cual incida su propósito principal. Es un lubricante mediocre, al menos para aplicaciones que requieren lubricación por mas de unos pocos minutos, pero dado su que fue originalmente fue desarrollado para prevenir la corrosión en los misiles Atlas, puede esperarse que sus propiedades anticorrosivas sean bastante buenas [3]. El principal uso que le doy con relación a las armas es el de protector temporal después de la exposición a la lluvia. Antes de empacar mis armas después de un día lluvioso de cacería o en el campo de tiro, las seco lo mejor posible con un trapo y les aplico una capa generosa de WD-40.
    5. Optimizer, aerosol de Teflon: lubricante a base de Teflon con un vehículo volátil. Después de su aplicación las superficies quedan secas en cuestión de un par de horas. Este producto no anuncia tener propiedades anticorrosivas, pero si afirma dejar una capa repelente al agua sobre las superficies tratadas, por lo que será interesante ver el efecto que esta capa pueda tener.
    6. Loctite 8032: un lubricante en aerosol a base de aceite con alto contenido de Teflon. A diferencia del producto anterior, este aerosol deja una capa de aceite que permanece sobre la superficie tratada. Al igual que el producto anterior, la descripción no incluye la protección contra la corrosión, pero dado que es un producto que uso regularmente para la lubricación de mis armas semiatomáticas, me parece interesante saber si también ofrece una cierta protección.
    7. Ballistol: Si bien lo uso más que nada como lubricante en zonas en las que la piel entra en constante contacto con el arma y para la limpieza de parte de madera, el fabricante afirma que proporciona protección contra la corrosión, por lo que será interesante comparar sus propiedades con el resto de los productos [4].
    8. Aceite automotriz 5W-30: un aceite automotriz de baja viscosidad y alta lubricación aun a bajas temperaturas. Aunque NO es un producto que use en mis armas, lo incluyo en el test simplemente para comparar la eventual protección contra la corrosión que pueda brindar.



    La superficie de las cuchillas se limpia con acetona para eliminar contaminantes que puedan afectar los resultados

    Antes de la aplicación de los productos protectores, las muestras de material fueron limpiadas usando acetona, de manera que cualquier residuo de grasas u otros contaminantes que pudieran afectar los resultados fuera removido.
    Las cuchillas limpias fueron marcadas en su parte posterior para facilitar su identificación. Tal como se muestra en la figura de abajo. Se notará que la figura de abajo muestra 9 cuchillas, mientras que el test solo involucra 8 productos. Esto se debe a que la última cuchilla fue usada como muestra de control. Es decir, una muestra a la que no fue aplicada ningún producto.


    Las muestras de acero son marcadas para su identificación posterior

    Una vez marcadas las cuchillas, se les aplicaron dos gotas de lubricante o, en el caso de los aerosoles, una cantidad más o menos equivalente. Las cantidades aplicadas se pueden apreciar la siguiente figura. En el caso de los productos con menor viscosidad puede ser algo difícil apreciar el líquido sobre las superficies, pues este se esparce bastante rápido para formar una película delgada.


    Se aplica un par de gotas a cada muestra de acero

    A continuación, cada uno de los fluidos fue esparcido sobre toda la superficie anterior de la cuchilla usando un parche de limpieza. Para reducir el riesgo de contaminación entre una prueba y otra, se utilizó un parche diferente sobre cada chuchilla, y el guante se limpió con acetona entre cada aplicación. La cara posterior de las cuchillas no fue tratada ya que algunos de los productos disuelven los marcadores permanentes. Esto puede afectar los resultado cerca de las orillas, pero no debe afectar los resultado en el área central de la superficie tratada.


    El producto se esparce sobre la superficie a proteger con un parche de limpieza, teniendo cuidado de no contaminar una muestra con otros productos

    A continuación, las muestras de material tratadas fueron colocadas a la intemperie sobre una superficie con una inclinación de 5 grados. La evolución de las cuchillas fue documentada durante el desarrollo del test. La figura abajo muestra el resultado después de 24 horas.


    Las muestras de acero después de 24 horas de exposición a la intemperie. Click aquí para mayor resolución

    En la imagen es claro que la muestra de control presenta ya signos de óxido superficial. Sin embargo, se debe tener en cuenta que el aceite sobre las superficies puede atraer polvo, por lo que algunas de las muestras que parecen presentar signos de corrosión realmente están cubiertas por polvo. Por lo tanto, los resultados mostrados en las imágenes previas al análisis final deberán ser tomados con cierta cautela. Después de un periodo de 24 horas, 3 productos muestran casi total ausencia de óxido o residuos depositados sobre la superficie, esto son: Caramba 70, WD-40 y Ballistol.

    Después de 48 horas de exposición a la intemperie, los resultados son bastante similares. Las muestras protegidas por el WD-40 y el Caramba, muestran pocos signos de oxidación, mientras que la hoja protegida por el Ballistol sigue libre de óxido. La muestra protegida por Break Free, muestra una oxidación algo menor al resto.


    Las muestras de acero después de 48 horas de exposición a la intemperie Click aquí para mayor resolución

    Durante los siguientes 6 días las muestras estuvieron expuestas a lluvias casi constantes. Después de 192 horas (8 días) todas las hojas presentan oxidación en toda su superficie. De manera superficial, la muestra protegida por el O85 Otis, da la impresión de se la que mejor ha soportado la corrosión hasta ese momento.


    Las muestras de acero después de 192 horas de exposición a la intemperie Click aquí para mayor resolución

    Es claro que las continuas precipitaciones y periodos de sol terminaron por lavar o evaporar una parte considerable de los recubrimientos aplicados a las muestras. Finalmente, las muestras fueron retiradas de la intemperie después de un periodo de 13 días, después de los cuales solo la muestra protegida por el O85 mostraba una pequeña superficie con notoriamente menos óxido.
    Las muestras fueron posteriormente limpiadas con un solvente de óxido basado en agua para remover el óxido superficial y los restos de óxido esparcidos por el agua. El resultado muestra más claramente la protección ofrecida por cada producto. Las hojas antes y después de la limpieza pueden ser vistas abajo.


    Las muestras de acero después de 13 días de exposición a la intemperie y después de una limpieza superficial con un solvente de óxido. Click aquí para mayor resolución

    Debido a las condiciones ambientales, las cuales presentaron bastante lluvia durante el periodo de duración de la prueba, la capa protectora fue lavada de las muestras después de aproximadamente 5 días, por lo que todas las hojas de acero presentaban corrosión severa al terminar la prueba. Sin embargo, los resultados obtenidos durante las primeras 48 horas, indican que el Ballistol ofrece una protección casi total, al menos durante los dos días siguientes a su aplicación, mientras que tanto el Break Free, el WD-40 y Caramba 70, la imitación del este último, ofrecieron una protección considerable a las muestras. El O85 Bore Solvent de Otis, presentó manchas en parte de la muestra después de 48 horas. Sin embargo, este fue el único producto que mostró una cierta permanencia después de casi dos semanas, y un análisis de las muestras después de 8 días revela que las manchas presentadas después de 48 horas se debían más que nada a polvo depositado sobre la capa de aceite.

    Los lubricantes basado en Teflon dieron los peores resultados, aunque aun así, ofrecieron una cierta protección durante los primeros dos días comparados con la muestra de control. Esto era de esperarse pues ninguno de ellos es comercializado como agente anticorrosivo.

    Los resultados del test durante los primeros dos días pueden considerarse como indicativos de las propiedades anticorrosivas de los productos, cuando lo que se busca es proteger un arma por intervalos cortos bajo condiciones severas, tal como los es un fin de semana de caza en un clima húmedo.

    Para obtener resultados indicativos del desempeño de estos mismos productos bajo condiciones de almacenamiento no óptimas sería necesario repetir el test en un ambiente menos severo, sin la exposición directa a la lluvia y por un periodo más prolongado, algo que tendrá que esperar para otro artículo.

    Fuentes:
    [1] Corrosión - RAE
    [2] Corrosion - en.wikipedia.org
    [3] Historia del WD-40 - wd40.com
    [4] Usos del Ballistol - ballistol.com
    [5] DuraCoat, presentación
    [6] Cerakote, presentación
    [7] Cerakote vs Duracoat - FTW Coatings

    Autor: montes
    Comentarios 21 Comentarios
    1. Avatar de cazador del desierto
      Excelente nota
    1. Avatar de DON PIETRO
      DON PIETRO -
      Excelente informacion compañero muchas gracias
      saludos
    1. Avatar de jose r a
      jose r a -
      Muy buena información para proteger el arma de la corrosión
    1. Avatar de jose r a
      jose r a -
      compañero y el Ballistol donde se consigue?
    1. Avatar de montes
      montes -
      Pues en México la verdad no se. Yo compro el mio en una tienda que se llama frankonia en Alemania, pero por qué no haces una prueba similar con lo que tengas a la mano. A lo mejor y tienes algo que es mejor, y fácil de conseguir.
    1. Avatar de gabriel25
      gabriel25 -
      Felicidades y gracias por su test,informacion muy valiosa y sorprendente el resultado del wd-40 que aunque no fue el mejor si quedo entre los 3 mejores,y es un producto que se consigue facilmente,aqui en Mexico.
    1. Avatar de montes
      montes -
      Es importante no usarlo como lubricante, por las razones que expongo en el articulo 2 de la serie, pero como protector para superficies externas, no está nada mal.
    1. Avatar de Maxpowell
      Maxpowell -
      Muy Buen aporte, gracias por compartir.
    1. Avatar de kezada
      kezada -
      falto el hoppe's 9.
    1. Avatar de ascomander
      ascomander -
      y el Barricade de Birchwood, es el que y uso para dejarlas guardadas
    1. Avatar de montes
      montes -
      Como mencioné en el artículo, de ninguna manera se trata de un test completo, pues me limité a los productos que yo uso. Dado lo común que es el hoppes voy a ver si consigo un bote para el próximo test, uno mas realista, en exterior pero bajo techo, para evitar que la lluvia deslave los productos.
    1. Avatar de MVMG
      MVMG -
      Yo tenia la idea o creencia q el W40 no se debía usar , porque era un anti óxido y el pavonado no es una oxidación al arma
    1. Avatar de MVMG
      MVMG -
      Quise decir : ES UNA OXIDACIÓN DEL ARMA ?
    1. Avatar de Cuate Alejandro
      ¡Que buen artículo! Gracias por compartirlo, con cabe duda que para nuestros "fierros" es importante estar actualizado y capacitado en su cuidado y mantenimiento.
    1. Avatar de montes
      montes -
      Cita Iniciado por MVMG Ver Mensaje
      Quise decir : ES UNA OXIDACIÓN DEL ARMA ?
      En mi experiencia el WD-40 no daña el pavón, el cual efectivamente es una forma de óxido.
      Lo he usado por años en armas pavonadas, fosfatadas y anodizadas sin que esto afecte el acabado.
      El mayor problema es el usarlo como lubricante, o dejarlo en el arma por periodos largos de tiempo, sobre todo en superficies de contacto, por aquello de que deja residuos que parecen goma.
    1. Avatar de MVMG
      MVMG -
      Cita Iniciado por montes Ver Mensaje
      En mi experiencia el WD-40 no daña el pavón, el cual efectivamente es una forma de óxido.
      Lo he usado por años en armas pavonadas, fosfatadas y anodizadas sin que esto afecte el acabado.
      El mayor problema es el usarlo como lubricante, o dejarlo en el arma por periodos largos de tiempo, sobre todo en superficies de contacto, por aquello de que deja residuos que parecen goma.
      gracias , algunas cosas no las utilizamos por creencias o no saber bien a lo q le tiramos con su uso y dañar nuestras armas
    1. Avatar de antracosis
      antracosis -
      Saludos; En primer lugar quiero felicitarte por tu articulo. Y ya que andas en eso de la investigación jeje. Seria una excelente idea para otra parte de tu estudio utilizar piezas de metal ya pavonadas y en base a las observaciones realizadas en la prueba anterior continuar aplicando el producto a intervalos de tiempo determinado y ver como se comporta, tanto la resistencia al oxido como la duración del pavón.
      Si te animas a echarte el problemita serian muy interesantes los resultados y aclararías muchas de nuestras dudas.
      También seria excelente si aumentaras el numero de muestras con un mismo articulo así eliminarías posibles variables confusoras como cantidad de muestra aplicada y circunstancias de la exposición etc..
      Ojala y te animes. Se podrían obtener excelentes recomendaciones respecto al uso de los protectores.
    1. Avatar de montes
      montes -
      Cita Iniciado por antracosis Ver Mensaje
      Saludos; En primer lugar quiero felicitarte por tu articulo. Y ya que andas en eso de la investigación jeje. Seria una excelente idea para otra parte de tu estudio utilizar piezas de metal ya pavonadas y en base a las observaciones realizadas en la prueba anterior continuar aplicando el producto a intervalos de tiempo determinado y ver como se comporta, tanto la resistencia al oxido como la duración del pavón.
      Si te animas a echarte el problemita serian muy interesantes los resultados y aclararías muchas de nuestras dudas.
      También seria excelente si aumentaras el numero de muestras con un mismo articulo así eliminarías posibles variables confusoras como cantidad de muestra aplicada y circunstancias de la exposición etc..
      Ojala y te animes. Se podrían obtener excelentes recomendaciones respecto al uso de los protectores.
      Si, como menciono en el artículo, las muestras son muy limitadas y la verdad es que las condiciones no son muy realistas.
      En cuanto temine con la remodelación de la terraza espero hacer otra prueba por más tiempo pero bajo condiciones menos extremas que es lo que realmente se podría esperar de un arma.
    1. Avatar de antracosis
      antracosis -
      exelente.. ojala y si te animes. espero con ansia tus resultados.. Saludos
    1. Avatar de HERNANHERNANDEZ
      Excelente información, me a orientado mucho