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En pro de la Cacería Responsable, el Tiro
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Cobra Silenciadores
  • El verdadero protagonista


    Para todos aquellos que aman la caza, que conocen y entienden a la naturaleza, que saben que la brama no es tan fácil y tan sencilla como para creer que el ciervo anda por el monte diciendo " vení matame que acá estoy ", que saben que cazar es muy distinto a matar... para todos aquellos va mi relato... y para los demás... también!!!!.

    Podemos arrancar un relato hablando de las cualidades del cazador, idolatrando al guía que se desenvuelve como un fantasma en el monte, también podemos escribir a cerca de la resolución de la mira, la contundencia del calibre o la letadlidad de la bala. Si lo necesitamos podemos comercializar la nota con agradecimientos varios, puede ser al coto al que le tiramos el ¨mangazo¨ a cambio de la publicidad, o a la casa de camping que nos proveyó la ropa o a la secretaría de turismo de tal o cual provincia que gentilmente nos recibió para que promocionáramos la caza en su territorio.

    Pero todo esto no haría más que quitar protagonismo al verdadero artífice de un relato para la época de la brama, el ciervo colorado!!!. El cazador puede ser todo lo astuto que quiera, el guía puede ser todo lo profesional que pueda y podemos tener a todos los ¨sponsors¨ de nuestro lado... pero si el ciervo no brama... qué hacemos????. O me van a decir que los llamados a partir del 10 de marzo entre los cazadores son para saber qué ropa usar, con qué bala tirar o para qué revista va a ser la nota???... Las conversaciones se vuelven monótonas...

    -..."che , empezaron a toser, ya andan roncando... se ve alboroto en el monte???. Y todos están esperando la frase soñada... -Arrancaron a bramar!!!!!!!!!!!!!!.

    Y entre los comentarios de siempre y las inquietudes que nunca faltan ya estaba metido en la brama 2014. Esta vez la confusión era mayor a la de otros años en cuanto al comienzo del concierto. Por un lado en septiembre del 2013 había caído una nevada inusual en mis campos de cacería cubriéndolos con 40 centímetros de nieve, esto había dejado una gran mortandad en la población de antílopes y también en el ganado doméstico. Para completarla un mes antes de la brama se incendiaba una importante cantidad de monte pampeano llevándose vidas de animales silvestres, domésticos y lamentablemente humanas. Estos dos factores afectarían seguramente el ciclo de las hembras de ciervo, pero no sabíamos de qué manera, lo qué si suponíamos es que muchos de los machos que hacían su arribo al campo para reproducirse seguramente este año buscarían otros rumbos al ver que su ruta migratoria se hallaba completamente arrasada por el fuego y se encontrarían desprotegidos a campo limpio.

    Al estar cazando en campo abierto y a animales salvajes todo lo anteriormente escrito pone una cuota de incertidumbre que nunca antes habíamos tenido, o sea, si bien nunca sabíamos qué clase de trofeo iban a salir del campo por la alimentación, el lugar desde dónde llegarían, etc., siempre sabíamos más o menos el comienzo de la brama, pero este año la nieve y el fuego nos sacaban de la lógica.

    Para mediados de marzo los ciervos estaban callados y de vez en cuando se sentía algún bramido durante la noche y a primeras horas de la mañana. Llegado el 20 de marzo si bien ya habíamos cazado algunos machos la brama era intermitente, dándose lugares del campo dónde parecía que se acentuaba y otros en los que brillaba por su ausencia, en este contexto hacían su llegada a la estancia Mario y Alejandro, padre he hijo respectivamente, ambos cazadores oriundos de la ciudad de Goya, y venían con serias pretensiones de llevarse un ciervo de los buenos. Luego de alojarlos, cenaron y a dormir bien temprano ya que nos esperaban cuatro días a puro monte pampeano.

    Yo repartiría mis salidas intermitentemente entre Mario (que iba a ser guiado por Rodrigo) y Alejandro, (que iba a ser guiado por Diego), ambos guías de mi más amplia confianza. Y fue en una de esas salidas que parecía que la brama ya no se iba a cortar, se había acentuado, traslomábamos los médanos bordeando el monte en un atardecer de bramidos prometedores buscando el viento, con Rodrigo no dejábamos de mirar con los binoculares tratando de percibir un candil, las coronas o algo que delatara al ciervo, pero eso no ocurría, el calor los mantenía ocultos en el jarillar. Ya casi sin luz veo a unos 800 metros un caballo tordillo y en un vallesito debajo de el tordillo, Rodrigo descubre a un colorado bramando echado, lo rodeaban unas 6 hembras y hacía allínos dirigimos a tranco largo. En el camino le comenté a Mario que el ciervo era largo y con corona, quizás un doce o un trece y que si no nos apurábamos íbamos a llegar sin luz !!!!.

    Llegamos al lugar semiocultos por una ondonada, cruzamos un boyero panzeado y ganamos un montecito que nos servía de mirador... pero el macho se había levantado y trepaba la loma que lo llevaba la monte, estaba lejos y la luz no nos acompañaba así que nos pegamos la vuelta sin molestar esperando que al día siguiente los ciervos hicieran el camino contrario ni bien aclarara y regresaran a la onodonada.

    La noche mantenía aún la calma habitual en las casas pero nosotros ya estábamos desayunando, y masticando todavía el ultimo pedazo de tostada, montamos la Toyota y partimos rumbo a la ondonada dónde habíamos visto al ciervo bramar echado. Llegamos a unos corrales dónde dejamos la chata y nos dirigimos a pie muy despacio tratando de escuchar la brama hacia la ondonada. Y lo que esperábamos sucedió!!.. Se escuchó un bramido conocido detrás de la loma, estaba ahí y bramaba seguido. Nos adelantamos hasta ponernos debajo de un caldén y esperamos sabiendo venía hacia nosotros... los bramidos no se cortaban y parecía que por fin lo que todos estábamos esperando había sucedido, la brama se había acentado !! y nosotros estábamos allí para escucharla!!!!.

    El cielo empezó a tomar colores entre rojizos y anaranjados y por fin como a cuatrocientos metros vemos aparecer al macho recostado en el horizonte... era grande, no había dudas... abierto y grueso, no se contaban las puntas pero tenía corona... en eso algo lo alertó, se paró de frente y quedó inmóvil mirando hacia nuestra posición, diez segundos, 20 segundos, 30 segundos... una eternidad!!! si hasta parecía una foto!!!!. Y a nuestro costado apareció una tropilla de zainos comandados por el tordillo, nerviosos por nuestra presencia iban y venían sin parar al trote corto... el ciervo los miraba y caminaba de costado sin dejar de prestar atención y así se volvió a perder monte adentro... seguirlo era arrear a los caballos para el monte y espantarlo aún más, así que otra vez regresamos sin gloria y sin molestar escuchando como de a poco los bramidos se iban haciendo lejanos...

    El regreso a los corrales se hizo largo y la charla fluida, no podíamos dejar de intentar con ese macho, era grande. Por la tarde decidimos probar en otro cuadro para que se tranquilice la ondonada y los animales, la brama no se cortaba y el concierto iba tomando fuerza entre los piquillines, que lindo se iba poniendo!!!!. Pero a Mario le quedaba el ultimo día en el campo y nos teníamos que jugar todas las cartas. La caminata fue tranquila por la tarde y preferimos guardar energías para el último día, entonces temprano volvimos al campamento para ducharnos y cenar bien.

    Ultimo día de cacería y la suerte estaba echada. La camioneta perfectamente escondida en un chañaral y la arena marcaba las pisadas de quienes allí la habían abandonado, los pasos iban montenado en zig zag con el viento de frente, por momentos había paradas esperando para escuchar... y el bramido ansiado llegó!!!! una... dos y tres veces!!! ahí estaba de nuevo el dueño de la ondanada, el protagonista de la historia, dominando su territorio como se lo había visto estos último cuatro días. No aclaraba del todo pero el ronco sonido iba dando idea de cuales eran sus movimientos, por supuesto todos iban viento arriba y tranco por tranco el ciervo siempre llevará la ventaja. De a ratos parecía acortarse la distancia y de a ratos parecía inalcanzable llegando al borde del cuadro, se ve que justo ese último día el macho había decidido mudar su harem...

    Los rastros no dejaban dudas, el ciervo arreaba a sus hembras y los cazadores a su orgullo... todos en dirección sudoeste luchando por el protagonismo. En esta historia ahora se sumaba el sol poniendo un poco de claridad al drama y elevando la temperatura en su bellísimo ascenso, por supuesto que nada es gratis en un triunfo y el brillo de la transpiración también decía presente haciendo que con su sal ardan los rajuñones del monte. Uno iba arreando a sus ciervas, el otro a sus 60 abriles... duelo de machos si los había...

    Todo indicaba que finalmente los bramidos se iban a detener en el último cuadro antes del quemado y eso cambió la estrategia permitiendo acortar en línea recta el semicírculo que iba trazando el cortejante con sus hembras. Sus bramidos eran feroces ahora, y al costado iban quedando ciervos chuzos y varetos como sabiendo que no había lugar para ellos en este relato. Manos transpiradas humedecían el poste por dónde cruzarían hacia el quemado, hasta allí llegaba claro y nítido el bramido corto y ronco que en los oídos se guardaba al cabo de estos cuatro días, y de golpe la calma total... parecía que el mundo se había detenido... la ansiedad por el próximo instante... y fue una cierva que cruzó el claro a unos cuarenta metros... la siguieron dos... y tres hasta contar seis y detrás un ruido a palo seco y un golpeteo de pezuñas en la tierra... se venía, venía para nuestro lado siguiendo a las hembras!!!. Pulso de cazador con el fusil alsado y la mira se llenó de ciervo, el claro se llenó de brama y el drama se llenó de estruendo... pesado sobre sus patas caía el macho con un tiro mortal en la paleta, también hacia abajo iba el arma para dejar subir los brazos que se confundían en un abrazo... Rodrigo y Mario no ocultaban su alegría después de cuatro días de caminatas a campo abierto!!! y quien esto escribe también se alegraba ya que una brama más era testigo y podía escribir la historia, la historia del ciervo colorado, la del dueño de la ondonada, la del verdadero protagonista...

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    Fuente: El verdadero protagonista
    Este artículo fue originalmente publicado en el foro, en el tema: Les dejo otro relato de mis cacerias Empezado por: linyera Ver mensaje original
    Comentarios 3 Comentarios
    1. Avatar de bobcat
      bobcat -
      Excelente relato....felicidades.
    1. Avatar de broker
      broker -
      muy buen relato, avientese otro cazador!!!!!
    1. Avatar de YeuArana
      YeuArana -
      Que buen relato! ¿En que parte de la república fue esa cacería?