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  • El kit de recarga Lee Loader


    Kit de recarga Lee Loader para calibre .308 win

    En los tiempos actuales, en los que las cargas manuales “serias” se hacen con básculas electrónicas capaces de medir miligramos, los proyectiles se asientan usando tornillos micrométricos y los casquillos se reforman utilizando matrices maquinadas para adaptarse a recámaras individuales, el kit de recarga Lee Loader podría considerarse más como una curiosidad o juguete que como una verdadera herramienta de recarga. Sin embargo, este juego de utensilios de recarga, más que una curiosidad, es el producto de una tradición de recarga manual, utilizando métodos muy simples, que se remonta a siglos atrás, y representa el primer ejemplo de un juego de recarga vendido como un solo conjunto.

    Introducido en el mercado estadounidense en 1958 a un precio de 9.95 USD, su precio era apenas una décima parte del precio a pagar por cualquier otro equipo de recarga completo disponible en aquella época [1]. El precio actual de entre 27 USD y 40 USD en el mercado norteamericano, sigue siendo una ganga respecto al precio de incluso los sistemas más baratos de recarga basados en una prensa.

    A pesar de su relativa falta de versatilidad y su aparente falta de precisión comparado con sistemas de recarga basados en prensa y báscula, el kit Lee Loader ha sido vendido en cantidades que superan el millón y medio de ejemplares. No solo eso, décadas atrás, grupos disparados con recargas hechas con este kit mantuvieron el récord Guiness de grupo más pequeño por 7 años de acuerdo al fabricante [1]. Claro, esto en una época en la que las prestaciones de munición de fábrica no se acercaba a los estándares ofrecidos por munición match moderna y la parafernalia de recarga era considerablemente menos complicada. Incluso si la posible obtención de grupos ultra-precisos es tomada con cierto escepticismo como una exageración de márketing por parte del fabricante, su reducido precio y simplicidad bien hacen que valga la pena echarle un vistazo este kit. A continuación presento mi experiencia con el uso de este kit para recargar cartuchos calibre .308 win.

    El kit es contenido en un estuche fabricado en el plástico transparente típico de los productos Lee. En mi opinión personal, si bien el plástico es lo suficientemente grueso y rígido para su función, me parece un poco quebradizo para un estuche destinado a ser portátil y carece muescas o cerraduras para la tapa, por lo que se requiere de cinta adhesiva o bandas elásticas para mantenerlo cerrado. Este detalle bien puede ser ignorado si se considera el relativamente bajo precio del kit, a fin de cuentas, es preferible que el fabricante ahorre en el material del estuche que en el material de las herramientas. La calidad de los utensilios de recarga en sí no deja mucho que desear. Con la excepción de la cucharilla, la cual está hecha en plástico, el resto de los componentes están fabricados en acero con buenos acabados.

    Componentes.
    El kit consta de 8 piezas individuales, dos de las cuales cumplen con una doble función:
    1. Cuerpo/matriz de reformado.
    2. Collar.
    3. Tuerca de fijación.
    4. Removedor del fulminante.
    5. Base de remoción de fulminante.
    6. Barra para la inserción del fulminante.
    7. Base de inserción del fulminante / asentador del proyectil.
    8. Cucharilla.



    Componentes individuales del kit. Los números corresponden a la lista en el texto

    Además de la piezas del kit en sí, el estuche incluye una tarjeta con datos del calibre para el que está diseñado, así como una tabla de recarga en la que se expresa el peso equivalente una cucharada rasa de diferentes tipos pólvoras.

    La operación del kit es explicada de manera gráfica en 7 pasos en un folleto de instrucciones que también es incluido con el kit. Este folleto incluye además una muy corta introducción a los componentes de recarga, advertencias de seguridad, así como un poco de información general sobre las limitaciones del kit y posibles problemas durante su uso.

    Funcionamiento.
    El kit incluye casi todos los implementos necesarios para la recarga con la excepción de los insumos de recarga: pólvora, fulminante, proyectil y casquillo. La única herramienta requerida que no viene incluida es un martillo con cara blanda o utensilio similar. El manual indica que incluso un trozo de madera de tamaño apropiado puede ser usado. En mi caso personal, la elección recayó sobre un martillo de goma de 630g el cual es mostrado detrás del kit en la primera foto.

    El procedimiento de uso descrito por el fabricante le resultará familiar a cualquier recargador que esté acostumbrado a utilizar los implementos típicos de recarga. El primer paso es la extracción del fulminante. Esto se hace colocando el culote del casquillo sobre la base de remoción y martillando el removedor hasta expulsar el fulminante. El removedor está diseñado para entrar justamente en el cuello del casquillo de manera que este le sirve como guía. Con el martillo de 630g, basta con un solo golpe para expulsar el fulminante. Al igual que con los removedores tradicionales para prensa, el recargador deberá asegurarse de que el casquillo utilice el sistema Boxer antes de intentar su extracción.


    Casquillo listo para remover el fulminate. El removedor se ajusta perfectamente al cuello

    El segundo paso consiste en el recalibrado del casquillo. Más propiamente, se trata de un simple recalibrado del cuello (neck sizing) por lo que los cartuchos recargados con este kit solo podrán ser usados en la misma arma en la que fueron disparados o en un arma con una recámara con tolerancias dimensionales mayores. El recalibrado se realiza simplemente introduciendo el casquillo en la matriz y golpeando el culote hasta que este quede a nivel con el fondo de la matriz. Este paso requiere de algo más esfuerzo con el martillo que la expulsión del fulminante, pero si se martilla sobre una superficie dura es una tarea relativamente simple. Al terminar este paso, el casquillo es retenido firmemente por la matriz.


    Casquillo antes y después del recalibrado del cuello

    El siguiente paso es la colocación del nuevo fulminante en el casquillo. Esto se hace colocando el fulminante sobre la base de inserción, la cual cuenta con una cavidad para tal propósito. Esta cavidad está rodeada por un anillo que sirve de base al casquillo durante la inserción. El anillo descansa sobre un resorte, lo cual le permite ceder ante los golpes del martillo y de esta manera permitir la inserción del fulminante. A mi parecer, este paso es uno de los puntos más débiles del kit, pues no se incluye ninguna herramienta para facilitar la manipulación del fulminante, por lo que el procedimiento deber hacerse con los dedos. Debido al riesgo de contaminación por la grasa de la piel, la mayoría de los fabricantes de fulminantes recomiendan no usar los dedos para manipular los fulminantes. En este caso, se debe tener sumo cuidado de al menos no tocar la parte superior del fulminante de manera directa con los dedos.


    Izquierda: detalle de la base de colocación con el fulminante en su lugar.
    Derecha: el casquillo listo para la inserción del fulminante

    Con el casquillo todavía dentro de la matriz, estos son colocados sobre la base inserción, la cual centra todos los componentes de manera automática. La inserción se realiza con la ayuda de la barra de colocación, la cual debe ser golpeada suavemente repetidas veces para minimizar el riesgo de una detonación del fulminante.

    A continuación, la matriz, con el casquillo aún dentro, se coloca sobre la base de remoción del fulminante y se martilla usando la misma barra de inserción hasta liberar el casquillo reformado. El casquillo se deberá mantener en esta posición durante los siguientes pasos. La razón para mantener el casquillo sobre la base de remoción es que de esta manera el fulminante es protegido de contacto con cualquier superficie que pueda detonarlo durante el llenado de la pólvora o la colocación del proyectil.

    El quinto paso corresponde a la carga de la pólvora. Como se mencionó arriba, la tarjeta de recarga incluida proporciona los datos necesarios para medir la cantidad de pólvora con la cucharilla. La tarjeta proporciona cargas medidas con la cucharilla, así como cargas máximas. En el caso específico del calibre .308 usado en este ejemplo, la tarjeta incluye 16 tipos de pólvora y 18 tipos de proyectil, con un total de 39 combinaciones. Se incluye una advertencia de que las cargas máximas deben ser pesadas con una báscula, lo cual es comprensible dada la menor precisión que es posible obtener mediante el uso de la cucharilla. Para algunos recargadores, esta aparente falta de precisión puede resultar alarmante, en vista de que todos los manuales de recarga resaltan siempre la importancia de ser preciso en la medición de cargas. Esto es particularmente importante cuando las cargas son cercanas a la máxima. Sin embargo, un vistazo a las cargas presentadas por la tarjeta demuestra que las cargas medidas con la cucharilla se encuentran entre un 10% y 15% por debajo de las máximas. Es decir, se trata claramente de cargas cercanas a las mínimas. De hecho, una comparación con el manual de IMR revela que algunas de las cargas para la cucharilla son incluso ligeramente menores a las indicadas como mínimas por el manual [3]. Por lo tanto, el recargador posee un cierto margen de error en la medición con la cucharilla antes de siquiera acercarse a una carga peligrosamente alta.

    Otro factor que debe ser tomado en cuenta antes de descontar a la cucharilla como método de medición, es el hecho de que la medición volumétrica de pólvora es el método estándar usado por los fabricante de munición o por los recargadores que usan una tolva para dosificar sus cargas. Por lo tanto, a pesar de su aparente poca fiabilidad, con las debidas precauciones bien puede ser un método práctico, aunque poco versátil, de recarga.

    Un inconveniente del kit es que, si bien proporciona una cantidad respetable de combinaciones de pólvora y proyectiles, la cantidad de información es relativamente limitada si se le compara a la proporcionada por manuales tradicionales. Por lo que el recargador interesado en cargas no incluidas en la tarjeta, deberá recurrir a una báscula. Con lo cual se pierde parte del propósito de tener un kit compacto, simple y resistente.

    Mi carga favorita para el calibre .308 son 42.2 grains de pólvora Norma 202 usando puntas Sierra GameKing de 168 grains. La tarjeta del Lee Loader no incluye información sobre esa pólvora, de hecho, no incluye ninguna pólvora Norma en su tabla. Sin embargo, las cargas medidas con la cucharilla presentadas en la tarjeta fluctúan entre los 39.9 y 44.7 grains, por lo que no sería del todo descabellado esperar que una cucharada de Norma 202 estuviera cerca del valor deseado.


    Una cucharada rasa fue pesada 10 veces para determinar el peso promedio y la variación
    (el vaso mezcalero puede substituirse por cualquier otro recipiente apropiado)

    En la búsqueda de una solución que me permitiera retener la idea original del kit, de prescindir de una báscula, me dí a la tarea de pesar la cantidad de Norma 202 que la cucharilla de 3.1cc incluida en el kit es capaz de contener. Para minimizar la influencia de posibles errores de medición, repetí la operación 10 veces. Los valores obtenidos en cada medición pueden ser vistos abajo.

    Pesos: 44.1 43.8 44.2 44.0 43.9 43.8 43.8 44.1 43.9 43.7

    El promedio de pesos obtenido fue de 43.9 grains con una variación de +0.3/-0.2 grains, es decir, inferior al 1% en cada dirección (+0.7%/- 0.5%). Esto corrobora que la precisión obtenida con la cucharilla bien puede ser la suficiente para ciertas aplicaciones. Además, queda claro que una sobrecarga debida al descuido durante la medición es virtualmente imposible si se respetan los tipos de pólvora y pesos de proyectil marcados por la tarjeta.

    En el caso de la carga deseada de 42.2 grains de pólvora Norma 202, queda claro que no es posible alcanzarla de manera práctica con la cucharilla de 3.2cc incluída con el kit para .308 win. Una posible solución sería la compra del set de cucharillas ofrecido por Lee bajo el nombre de “Improved Powder Measure Kit”. Este juego incluye 15 cucharillas de diversos tamaños. Sin embargo, con un vistazo a las especificaciones nos encontramos con que las medidas de este juego de cucharillas saltan de 2.8cc a 3.1cc [4], por lo que obviamente la diferencia en volumen es demasiado grande para hacer la medición de pólvora Norma 202 posible en el calibre deseado.

    La solución más obvia es la reducción del volumen de la cucharilla de 3.1cc incluida en el kit. Usando una resina de poliuretano me fue posible reducir el volumen de manera que la cucharilla vertiera un promedio de 42.2 grains. Sin embargo, esta carga se encuentra apenas 0.3 grains por debajo de la carga máxima marcada por el manual de Norma [2], lo cual, para mi gusto, está demasiado cercano a la carga máxima como para confiar en medidas volumétricas. Bastaría un pequeño error en la técnica de medición para exceder los 0.3 grains y terminar con una carga superior a la máxima recomendad. Dado que mi intención con este kit es que sirva como un sistema portátil, independiente de la báscula y otros utensilios de recarga tradicionales, es claro que intentar medir una carga de 42.2 grains con la cucharilla únicamente podría resultar en sobrepresiones.

    Por lo tanto, decidí darme por vencido y aceptar que no sería práctico el intentar realizar mi carga favorita con este kit. Sin embargo, una carga de 41 grains se encuentra lo suficientemente lejos del máximo, y a pesar de no permitirme hacer grupos de un solo hoyo continuo a 100m, proporciona un rendimiento totalmente aceptable para la caza en mi Tikka T3. Finalmente, terminé por reducir el volumen de la cucharilla hasta que esta vertiera cargas con ese peso promedio. Después de esta considerable digresión en el proceso de recarga para abordar el tema de los volúmenes de pólvoras, regresemos a terminar el cartucho.


    La pólvora es vertida directamente con la cucharilla. El collar funciona como embudo

    Con el cartucho dentro de la matriz y apoyado sobre la base de remoción, la pólvora es vertida en el casquillo con la ayuda del collar, el cual hace las veces de embudo.

    El sexto paso consiste en simplemente soltar el proyectil dentro del orificio superior de la matriz. Es importante recordar que el casquillo debe seguir descansando sobre la base de remoción para evitar el riesgo de una detonación del fulminante durante la colocación del proyectil.


    El proyectil es asentado usando el martillo. El collar permite regular la profundidad de asentado

    Finalmente, usando el asentador de proyectil se martilla el proyectil dentro del cartucho. La profundidad de asentado se regula simplemente atornillando el collar hasta alcanzar la distancia adecuada. Al igual que con las matrices tradicionales para prensa, es necesario comenzar el asentado con el collar en una posición alta, e ir bajándolo de manera paulatina hasta alcanzar el largo de cartucho deseado (COL). Una vez obtenido el COL correcto, la rosca de fijación permite “guardar” este ajuste.

    A primera vista, el procedimiento puede parecer largo, pero con algo de práctica es perfectamente posible recargar un cartucho útil en menos de 1 minuto.

    Mi opinión sobre el kit.
    A pesar su simplicidad el kit dista de ser una simple curiosidad y bien puede ser considerado como una herramienta de recarga hecha y derecha si se toman en cuenta sus limitaciones.

    La más obvia limitación es la falta de versatilidad que presenta en cuanto al número de cargas que es posible elegir. Si bien es posible extender los datos incluidos en la tarjeta para incluir más tipos de pólvora mediante el peso manual de la pólvora y realizando eventuales ajustes al volumen interno de la cucharilla, el uso de esta solo permitirá una carga específica y de preferencia esta deberá se al menos un 5% menor la máxima.

    La otra seria limitación del kit es el hecho de que los casquillos solo pueden ser recalibrados en el área del cuello, lo cual reduce la utilidad de casquillos recuperados del campo de tiro y reduce seriamente la prácticidad de su uso en armas semiautomáticas. De manera adicional, la necesidad de manipular los fulminantes directamente con las manos tampoco es mucho de mi agrado. Este problema puede ser solucionado mediante el uso de guantes de latex.

    Entre las ventajas del kit resalta su bajo precio y, sobre todo, su portabilidad. La simplicidad de uso es también un factor digno de ser tomado en cuenta. En lo personal, me parece especialmente interesante el hecho de que las instrucciones completas sobre su uso puedan ser incluidas en una sola hoja. No solo eso, las instrucciones me parecieron muy fáciles de seguir lo cual habla bastante bien del ingenio de su inventor.

    Para muchos de los recargadores modernos, acostumbrados a la recarga de ultraprecisión, este kit nunca será una opción viable. De hecho, yo nunca lo vería como un substituto a mi equipo de recarga tradicional, pero como un complemento portátil para llevar al campo de tiro, tener en el rancho (o por estos rumbos la cabaña) de caza, o simplemente como parte de una mochila de emergencias, el kit bien puede tener aplicaciones. Para aquellos tiradores que no requieren más que de una carga única y para quienes la economía es el principal factor para iniciarse en la recarga, este kit puede incluso llegar a substituir a los equipos tradicionales.

    Referencias:
    [1] Modern Reloading, Richard Lee, 2003 Lee Precision Inc.
    [2] Norma Reloading Guide 2006/I, 2006 Norma Precision AB.
    [3] Hodgdon Reloading Data, rifle
    [4] Lee Powder Measure, Cabelas

    Autor: montes
    Comentarios 14 Comentarios
    1. Avatar de Xtabay
      Xtabay -
      Excelente aprotación y kit amigo! Yo todavía tengo uno para .45 ACP que utilizaba mientras vivia en EUA. Solíamos desarrollar las cargas para cartuchos alli mismo en el campo de tiro donde los podíamos comparar e ir "ajustandolos". Creo que debiera venderlo, ya no me es util y es una absoluta fregonada.
    1. Avatar de montes
      montes -
      Gracias. Pues la verdad es que lo compré como una simple curiosidad, pero la verdad es puede un poco más de lo que me esperaba. Claro, con los detalles que menciono arriba.
    1. Avatar de el niño y el chavalito
      Pues yo empece recargando 22 hornet con el, solo que la LIL´ Gun no viene en la tabla , por lo que pesaba las cargas , creo que para empezar es bastante adecuado
      saludos
    1. Avatar de police28
      police28 -
      yo ando buscando uno para 30 30, de casualidad a alguien le sobre uno que me venda saludos,,,
    1. Avatar de coyote cazador
      Hace casi 24 años yo me inicie con un equipo de estos en cal 222 rem pues siempre fue difisil conseguir cartuchos
      Nos juntabamos un amigo que tenia tambien un 222 y yo para comprar un ciento de fulninantes um paquete de puntas un tio de el nos pasaba polvora y recargabamos con14 grs hercules 2400
      Y puntas sierra de 45 grs
      Tidavia conservi la lata de la polvora
    1. Avatar de vijai
      vijai -
      que buena redaccion amgo montes
    1. Avatar de coyote cazador
      Archivo Adjunto 545244
      Esta el la latita
      Cita Iniciado por coyote cazador Ver Mensaje
      Hace casi 24 años yo me inicie con un equipo de estos en cal 222 rem pues siempre fue difisil conseguir cartuchos
      Nos juntabamos un amigo que tenia tambien un 222 y yo para comprar un ciento de fulninantes um paquete de puntas un tio de el nos pasaba polvora y recargabamos con14 grs hercules 2400
      Y puntas sierra de 45 grs
      Tidavia conservi la lata de la polvora
    1. Avatar de aguirre262
      aguirre262 -
      Lo que daría por uno para calibre 0.25, ni creó que exista, pero me encantaría...
    1. Avatar de GABYB
      GABYB -
      Hola buen día
      mi duda es: qué marcas puedo encontrar en los cartuchos cuando han sido recargados?????es decir cómo puedo diferenciar un cartucho recargado de uno que es ¨nuevo¨??
      gracias por su ayuda
    1. Avatar de isaac camacho
      Todavía tiene el kit
    1. Avatar de montes
      montes -
      Cita Iniciado por isaac camacho Ver Mensaje
      Todavía tiene el kit
      Perdón por tardar tanto en contestar. Por alguna razón, ahora no aparecen notificaciones cuando llegan mensajes a los artículos.
      Todavía tengo el kit, y lo uso de manera esporádica, junto con mi prensa manual lee cuando voy al campo de tiro
    1. Avatar de montes
      montes -
      Cita Iniciado por GABYB Ver Mensaje
      Hola buen día
      mi duda es: qué marcas puedo encontrar en los cartuchos cuando han sido recargados?????es decir cómo puedo diferenciar un cartucho recargado de uno que es ¨nuevo¨??
      gracias por su ayuda
      Una vez más, perdón por no contestar antes.
      Los cartuchos recargados pueden verse idénticos a cartuchos de fábrica, sobre todo si los casquillos ahn sido pulidos.
      Con seguridad, si el casquillo muestra signos del extractor o del eyector en la zona del culote se puede saber que se trata de un cartucho recargado. La cosa es que no todas las cargas o armas dejan marcas claras, por lo que en ciertos casos, puede ser casi imposible determinar si se trata de un cartucho de fabrica o recargado, sin hacer una inspección extremadamente minuciosa.
    1. Avatar de ulisesmzt
      ulisesmzt -
      hola amigos mi pregunta seria donde lo puedo conseguir aki en mexico o si lo podrán enviar de estados unidos a mexico igual con las puntas para .243 de 100 gr marca hornady interlock y polvora IMR3031
    1. Avatar de montes
      montes -
      El kit se puede importar sin ningún papeleo a México.
      La puntas y pólvora no se pueden importar a México.