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  • Thuggee: El culto de asesinos de Kali


    Envelados en el mito y el olvido anduvieron por los caminos de las rutas mercantes de la India durante siglos robando y matando a viajeros de forma ritualista en nombre de la diosa Kali. Mitad religión, mitad modus vivendi, estos ladrones actuaban en grupo al abrigo de la noche, en absoluto sigilo, como un enemigo oculto en plena vista de su objetivo, siguiendo una estructura altamente regimentada ejecutaban el ritual de la muerte, con tal eficiencia que se les considera directamente responsables de más de millón muertes.

    Antecedentes remotos.
    Una de las menciones más antiguas de la fraternidad de ladrones “Thuggee” es citada en un pasaje de Ziau-d Din Barni¹ de 1356 d.C., que señala a un grupo de ladrones “ordinarios” detenidos por los guardias del califa que habrían sido puestos en libertad fuera de los límites de la ciudad. En aquel entonces los thuggee eran, probablemente, sólo una banda organizada de ladrones. Más tarde, bajo el sistema “retributorio” de castigo, las actividades delincuenciales como el robo y el fraude eran sancionadas con la mutilación, lo que contribuyó para que el grupo se volviera más secretivo, más eficiente y no dejara rastros.

    Como en otros oficios, se especula que para pertenecer a la fraternidad había que nacer en ella; es decir, ser un thuggee debió ser una tradición familiar pasada de padres a hijos y de generación en generación. El rígido sistema de castas de India dejaba pocas opciones a quienes habían nacido en el grupo equivocado ya que la movilidad social en India en el siglo XIV es poca o nula. Aunque no es claro en qué momento se convirtió en un culto asociado a Kali, la sociedad Thuggee hizo lo que otros grupos en la sociedad Hindú, se especializaron en su arte.

    El robo dejó de ser una cuestión de resolver la necesidad de comer y se convirtió en un oficio, entonces, se empezó a “educar” a los más jóvenes y a instruirlos en cómo hacerlo “bien”. Los Thuggee operaban en grupos pequeños, compartían el botín y convivían en un ambiente de “camaradería”.

    Durante los siguientes tres siglos los Thuggee crecieron hasta tener presencia en prácticamente toda India. Para el siglo XVII los Thuggee estaban asociados, irremediablemente con el culto a Kali, diosa asociada con la violencia, la sexualidad y el empoderamiento. Matar a sus víctimas, se convirtió en una forma de honrar a Kali.

    Los Thuggee gozaban de cierta protección dentro de la cultura en India, se especula que tenía que ver con su selección de víctimas (atacaban principalmente a viajeros extranjeros), con el hecho de que Kali era adorada por muchas personas (no todas ellas Thuggee) y la idea de interferir con los “sirvientes” de Kali desataría la ira de la diosa, además de que los thuggee formaban parte de toda la sociedad en India y tenían raíces en ella, es decir, eran protegidos por sus familias.


    Grabado de los Thuggee, unos entretienen a la víctima, mientras otros lo estrangulan

    El oficio de matar.
    Los Thuggee, a menudo, se hacían pasar por viajeros, todos los Thuggee eran hombres (nunca mujeres) que buscaban unirse a una caravana de viajeros, ganaban su confianza y ya creada una fachada de seguridad mataban, sigilosamente a todos y cada uno de los viajeros. Podían recorrer cientos o miles de kilómetros para ganarse la confianza de sus víctimas, era común que se fragmentaran en grupos más pequeños a lo largo de la ruta, para unirse a la caravana de poco en poco, claro, dependiendo del tamaño de la caravana que pretendían atacar.

    El blanco ideal eran los viajeros de tierras remotas sin vínculos con poblaciones locales, lo que hacía que los Thuggee pasaran inadvertidos y las muertes de sus víctimas también. Elegían locaciones remotas a las que se referían como “beles”, al ser conocedores de las posibles rutas de escape podían anticipar los movimientos de cualquiera que se les pudiera escapar al momento del ataque.

    Cuando la caravana se detenía en proxemidad a un “beles”, los thuggee entraban en acción, sincronizando perfectamente sus movimientos al abrigo de la oscuridad estrangulaban a sus víctimas uno a uno. La operación tenía que ser extremadamente eficiente, usaban una especie de pañuelo enrollado y la fuerza de una llave aprendida a lo largo de toda su vida. Los locales se referían a ellos como “phansigars”, un término similar a “estrangulador”. Los cadáveres e indicios de sus crímenes eran enterrados o arrojados en fosos a lo largo del camino.

    La parte ritualista de la masacre tomaba lugar cuando el “Jemadar” o líder del grupo, ordenaba mutilar los cadáveres de sus víctimas, lo que a menudo involucraba sacar los ojos de sus órbitas o sólo mutilarlos, el grupo después se reunía en torno a los cadáveres apilados y entonaba canticos a Kali, en ocasiones, dependiendo de la fecha en el calendario, prendían fuego a los restos de sus víctimas.

    Los Thuggee se veían a sí mismos como los hijos de Kali y se referían a sí mismos como “bhavani”². Creados a partir del sudor de Kali al combatir a un monstruos que mataba hombres tan rápido como eran creados, exhausta Kali creó a dos hombres y los proveyó de un “rumal” (pañuelo para estrangular) ya que cada que el monstruo sangraba otro monstruo se creaba de la sangre que tocaba el suelo (por lo tanto matar debía ser logrado sin sangre, para honrar a Kali).


    Grabado de la diosa Kali

    Inglaterra contra los Thuggee.
    En el siglo XIX Inglaterra estableció colonias en el territorio de la India para asegurar el tráfico de personas y mercancías, existían reportes de personas desaparecidas en medio del camino, pero dada la época y lo traicionero de las rutas comerciales no pasaba del comentario anecdótico.

    En 1812 el teniente Subhani del cuerpo de infantería de Bengal al servicio británico comandaba una pequeña expedición de reconocimiento a lo largo de la ruta sur oriental en India, su destino final habría de ser Narsinghpur. En algún punto del camino un hombre se unió al grupo, dispuesto a compartir su comida y pertrechos, más tarde otro y otro, al final los “agregados” superaban en número al grupo del teniente Subhani. En la tercera noche se orquestó el ataque.

    William Henry Sleeman, oficial británico, estaba entre el grupo, un hombre serio y desconfiado que se mantuvo sobrio y atento alcanzó a presenciar la masacre y salir con vida, en sus propias palabras “…with military efficiency they moved like shadows amidst the night slaying all who stood before them…”³.

    Durante las siguientes semanas Sleeman renunció a su comisión en el ejército y se dispuso “desarticular” el culto de los Thuggees. Poco después los cuerpos de orden civiles al mando de Sleeman lograron algunas aprehensiones. Los Thuggee capturados no mostraban ningún arrepentimiento por sus actos, ni lealtad para con sus cofrades, asumían que su captura era la voluntad de Kali y no había lealtad entre Thuggees. Michael Dash, autor del libro: “la verdadera historia del culto asesino de la India” comenta que durante la cacería de Sleeman los Thuggee capturados a menudo condenaron a personas que poco o nada tenían que ver con el culto simplemente porque “…al no poder estrangular a nadie estando en prisión condenar a un tipo era un facsímil aceptable para congraciarse con Kali…”.

    Dash también considera que si bien los Thuggee fueron un culto de asesinos “altamente regimentado” eran hombres “primitivos” incapaces de alcanzar el número de muertes que la corona británica les asignó en el siglo XIX*, incluso afirma: “…the thuggee exploits told by the british seem as far fetched as the existance of a monster in lochness …”**.

    En 1839 se creó la “criminal tribes act”, una ley impulsada por el recién ascendido Mayor Sleeman que condenaba a los grupos “clandestinos” y castigaba su sola existencia con la muerte. Sleeman ascendió nuevamente al puesto de superintendente y sus tácticas asimétricas condenaron a cientos a la horca sin vacilación. Para 1871 el culto Thuggee estaba completamente extinto.


    Grabado de Thug Behram

    Thug Behram.
    Fue, quizá, el último líder del culto Thuggee se cree que asesinó a más de 900 personas con su rumal (pañuelo para estrangular). El oficial James Paton (compañía de Indias Orientales) establece que Berham estuvo presente durante los asesinatos, no siendo claro si participó o no directamente de los asesinatos (los grupos Thuggee solían tener entre 20 y 30 personas insertadas en las caravanas que atacaban).

    Berham admitió, en su confesión ante los oficiales británicos haber matado a más de 150 personas “personalmente”. Fue ejecutado en 1840 por el ejército británico a sus 75 años de edad, había entregado los nombres de sus cofrades, métodos y ubicación sin el menor remordimiento, cuando se le pregunto por qué lo hacía su respuesta, desprovista de emoción o culpa fue: “era mi oficio”.


    Indiana Jones y el templo de la perdición

    Al final.
    La palabra “thug” se incorporó al lenguaje inglés como sinónimo de “mal viviente”, “ladrón” o “rufián” después de la publicación del libro de Phillip Meadows (1839) “confesions of a thug”, supuestamente basado en hechos reales, aunque existe cierto debate al respecto. El culto Thuggee, un prolífico grupo de asesinos ritualistas fue olvidado en el contexto histórico y reducido a una anécdota. En la cultura popular los Thuggee pueden ser vistos en la famosa película de Indiana Jones y el templo de la perdición donde se les representa como los guardianes de unas misteriosas piedras de poder y habidos de extraer el corazón de sus víctimas, lo cual es completamente absurdo, existen también algunas reflexiones respecto del tema de autores como Mark Twain, Emilio Salgari, Robertson, entre otros. Al final, el culto de los asesinos de Kali sigue siendo objeto de especulación y misterio, y lo demás… es historia.

    Notas para entender la historia:
    ¹ Ziauddin Barani (1285–1357), Historiador y político que sirvió durante el reinado del Sha Firuz, en el Sultanato de Delhi (actual región norte de la India). Su trabajo ha servido a historiadores para entender las bases del sistema de castas en el sur de Asia, vigente aún en India.

    ² Discipulos de Kali, no todos los fieles eran Thuggee, la diferenciación se establece en el término “bhavani”, que se asocia con los thuggee seguidores de Kali.

    ³ Traducción libre del autor: “Con eficiencia militar se movían como sombras en medio de la noche asesinando a todos en su camino”.

    * Según Sir H.M. Elliot los Thuggee asesinaron a cerca de dos millones de personas entre los siglos XIV y XVIII.

    ** Traducción libre, Op.Cit. “las acciones de los thuggee contadas por los británicos parecen tan exageradas como la existencia de un monstruo en el lago Ness”.

    Bibliografía: Thug Behram y Los Thugs, The Thugs of India, Enciclopedia Británica, Cambridge University Press, 1998, Dutta, Krishna, “las masacres sagradas”, Artículo: crítica a Mike Dash, 2005, Dash, Michael, Thug: the true story of India’s murderous cult, Associated Press, New York, 2005.

    Autor: Kuno
    Comentarios 5 Comentarios
    1. Avatar de Gayo
      Gayo -
      Excelente gracias
    1. Avatar de dragonbooster1995
      buena información y me recuerdan a loa assessins
    1. Avatar de Jack El Huronero
      Como siempre, interesante y exelente información.Compañero dragonbooster1995 ¿No será a los assassin's?
    1. Avatar de ALopezR
      ALopezR -
      Información muy interesante, gracias por compartirla
    1. Avatar de Ernesto GS
      Ernesto GS -
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