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  • Mata Hari: Seducción e intriga

    Mata Hari: Seducción e intriga


    Mata Hari, París 1905

    Existe una mística particular en la historia de las mujeres que hicieron época, algunas marcaron la pauta de la moda, algunas usaron su belleza para seducir a poderosos hombres y someterlos a sus crueles designios, otras desestabilizaron gobiernos, conquistaron al pueblo, ¿cuántas pueden decir que sedujeron hombres por secretos militares mientras comploteaban en vísperas de una guerra mundial?, ¿cuántas mujeres pueden afirmar que fueron ejecutadas, estilo militar, sin objeción por parte de su propia patria, sus aliados o sus antiguos amantes?, sólo Mata Hari.

    Margaretha Geertruida nació el 7 de Agosto de 1876 en Leeuwarden, Holanda, en el seno de una familia acomodada, la mayor de cuatro hijos del matrimonio entre Adam Zelle y Antje Van Der Meulen. Su padre era el propietario de una tienda de sombreros aunque tenía intereses en la bolsa de valores, mientras la suerte le acompañó Margaretha estuvo en colegios de renombre rodeada de cierto lujo, hasta que en 1889 la fortuna abandonó al Sr. Zelle, quien terminó en bancarrota, divorciado, enfermo y finalmente muerto, poco tiempo después.

    Margaretha no lo sabía entonces, pero lo que parecía ser una separación provisional se convirtió en el principio de su historia. Antje Van Der Meulen contrajo nupcias tiempo después y Margaretha tuvo que mudarse a vivir con la familia de su padrino Keller Visser, en Sneek. Al terminar el colegio Margaretha se mudó a Leiden para estudiar la carrera de “institutriz”, una forma legítima de conocer el mundo y ganar algo de dinero¹ y al mismo tiempo mantener cierta independencia.

    Probablemente Margaretha habría trabajado como institutriz, probablemente habría conocido a un “buen” partido y formado una familia decente, pero el destino tendría más sorpresas para ella. Después de algunos meses Margaretha fue objeto de “coqueteos” de parte del decano de la escuela en Leiden, su padrino, el señor Visser (su padrino) se ofendió muchísimo de esto y la retiró de la escuela para llevarla de nuevo a casa con él. No es claro que paso en los siguientes meses, podemos especular que Margaretha se estaba convirtiendo en una atractiva mujer, lo cual no pasaría desapercibido por su padrino…pero, esto es sólo especulación. El hecho es que Margaretha huyó a la Haya, dónde vivía su tío. Al parecer no volvería a ver a Visser nunca más.

    Margaretha trabajaba como empleada doméstica para la familia de su tío, una familia de clase media, nada fuera de lo común, hasta que encontró un anuncio en el periódico local de un Capitán Rudolf MacLeod que buscaba esposa, él vivía en las Indias del Este Holandesas². Margaretha comenzó su viaje a principios de Junio de 1895, un mes más tarde estaría casándose con el Capitán MacLeod 20 años mayor que ella (Margaretha tenía 18 años). Su matrimonio probaría ser de gran utilidad para escalar en la sociedad Holandesa, MacLeod venía de una familia “quasi-aristocrática” de Skye, lo que favorecía a Margaretha, sin embargo, la unión no favorecía a MacLeod, quien habría de ser comisionado a Malang (Isla de Java) y no a otras mucho más prestigiadas comisiones.

    Margaretha resultó embarazada y tuvo a su primer hijo, Norman-John MacLeod el 30 de Enero de 1897, un año más tarde vendría Louise Jeanne MacLeod (Mayo 2 1898). Rudolf MacLeod era un oficial mediocre con un apellido celebre, tenía una amante con quien mantenía una relación pública, una práctica común para la época, y a menudo bebía hasta emborracharse, lo cual lo llevaba a casa a recriminar a Margaretha por su falta de ascenso, en ocasiones las discusiones terminaban en violencia física. En respuesta Margaretha fue y buscó los afectos de un joven oficial Van Rheedes, con quién vivió una temporada. En la misma época ingresó a una compañía de baile indonesia, al cabo de algunos meses revelaría su nombre artístico: Mata Hari³.

    A mediados de 1889 por insistencia del Capitán MacLeod Margaretha volvió con él, sus hijos enfermaron poco tiempo después a causa de complicaciones con la sífilis contraída de nacimiento, que uno o ambos padres les habían transmitido. La versión oficial sería que un sirviente “enfadado” o un antiguo enemigo de MacLeod habían envenenado a sus hijos. La enfermedad habría de llevarse a Norman-John (Junio 1889). Durante los siguientes dos años el capitán MacLeod y su esposa pasarían temporadas juntos y temporadas separados perpetuando el matrimonio a contramarchas.

    En 1901 la familia regresaría a Holanda, Margaretha tenía 25 años, se había convertido en una mujer aún más impredecible y aún más incontrolable, tenía amistades y amantes de distintos estratos sociales, era una mujer independiente, las peleas con MacLeod eran más parejas, lo cual frustraba aún más al capitán; finalmente en 1902 MacLeod tomó a su hija Jeanne y dejó a Margaretha. La custodia de la niña le sería otorgada a la madre, pero gracias a la influencia de MacLeod no se concedió una pensión para ellas, por lo que Margaretha debió ceder la custodia a MacLeod.

    Unos meses más tarde Margaretha se mudaría a París para trabajar en un acto circense como “Lady MacLeod”, trabajaba como acróbata ecuestre, una habilidad que probablemente adquirió en Indonesia. La familia MacLeod estaba horrorizada, su “buen” nombre arrastrado por el lodo. En la misma época Margaretha trabajó como modelo para distintos artistas locales, tanto pintores, como escultores, como fotógrafos, a menudo semidesnuda o completamente desnuda.

    A finales del siglo XIX el “burlesque” azotaba París como una plaga, lo que había sido considerado una forma “vulgar” de entretenimiento se empezaba a transmutar en una forma de entretenimiento de la elite. Margaretha inició su carrera como bailarina exótica en algún momento de 1904, sería contemporánea de celebres bailarinas como Isadora Duncan, en una época en la que la sociedad victoriana estaba a punto de cambiar su visión sobre el sexo, la familia y el entretenimiento.

    En 1905 circulaba por las calles de París el rumor de una bailarina “oriental” de belleza incomparable que había estudiado el “arte de las danzas prohibidas” reservadas sólo para los Maharajás. A principios del siglo XX algunos actos circenses buscaron dar un giro a su espectáculo, es bien documentado el advenimiento del teatro de Vaudeville de finales del siglo XIX y principios del XX. Muchos artistas embellecían sus historias con orígenes “místicos” empapados de pinceladas de genialidad y destino, podría decirse que era la fábrica de sueños e ilusiones de la época.

    Margaretha no era la mujer más bella, era más bien bastante ordinaria, salvo por su actitud, que era extraordinaria. Tenía 29 años para aquel momento, su piel ha sido descrita como “aceitunada”, tenía el vientre levemente protuberante, recordemos que había tenido dos hijos, una sutil, pero presente forma acinturada, piernas delgadas y ordinarias, espalda y nalgas también y un busto pequeño, casi juvenil. Su rostro tenía rasgos toscos nada característicos de una belleza “clásica”, la nariz recta y ancha, los pómulos y labios ordinarios, los ojos café obscuro, cabello enmarañado, era una mujer completamente ordinaria.

    No era su rostro, ni su cuerpo, quizá los ornamentos “falsos” que cubrían sus brazos, quizá eran las piezas improvisadas de seda, velo y satín que cubrían sólo lo necesario y dejaban que la imaginación volará libre, quizá era su baile sensual, la manera en la que sus ojos invitaban, retaban y alejaban al mismo tiempo a cualquier prospecto.


    Mata Hari, París 1908

    “…Prácticamente cualquier mujer se vuelve hermosa y deseable cuando se pone un liguero y deja de jugar a la inocente…”. R. F. Bistol

    En marzo de 1905 debutó en el Musée Guimet, el público no había visto una forma de danza así, quizá porque Mata Hari inventó la mayoría de los pasos siendo más pionera del “strip tease” que bailarina clásica. En cuestión de semanas el espectáculo era un éxito. Sin dejar de ser Margaretha, siempre enamorada y siempre libre, Mata Hari tuvo una larga lista de admiradores y amantes, uno en particular era el millonario Émile Étienne Guimet, que como todos los demás pensaba que Margaretha era una princesa de Java de un noble linaje Hindú.

    Meses antes de convertirse en un éxito Margaretha habría posado para un artista fotográfico, algunas de sus más celebres fotografías. En ellas se muestra a una mujer joven ataviada en joyas, metales y sedas, tendida sobre una manta, llama particularmente la atención que Margaretha, quien no tenía reparo alguno en desnudarse, nunca mostró sus senos, lo cual ha sido siempre objeto de la especulación que Margaretha al final era una mujer insegura de sí. Las fotografías llegaron hasta Holanda, dónde la familia MacLeod presionó aún más al Capitán para romper cualquier nexo con ella, el capitán regresó a la corte familiar semanas más tarde revelando las fotografías y solicitando la revocación de cualquier derecho que pudiera tener Margaretha sobre su hija. Su divorcio se finalizaría dos años más tarde, en 1907.

    En París Margaretha continuó trabajando, Gabriel Astruc (1864–1938), se había convertido en su representante. Él era un empresario de variedades sumamente astuto, conocido por sus contribuciones al entretenimiento en París de principios del siglo XX, también llamado “la belle epoque”. Margaretha también haría presentaciones alrededor de Europa programadas por Astruc. La suya sería una relación de trabajo que duraría más de diez años, hasta que en 1912 la carrera de Mata Hari comenzó a experimentar un declive, conforme avanzaron los años y empezó a engordar, la crítica consideraba al show “vulgar” y carente de mérito artístico. La muerte artística de Mata Hari ocurrió en 1915 cuando se presentó por última vez, tenía 40 años de edad.

    Los frecuentes viajes durante cerca de una década le habían dejado admiradores en varios países, y en algunos casos amantes. Mata Hari no discriminaba, tenía un espíritu libre pero le atraían los hombres poderosos como políticos, militares y empresarios, podría decirse que cuando su carrera como bailarina empezó a decaer su posición se mantuvo gracias a sus “amistades” influyentes. Antes del advenimiento de la primera guerra mundial (1914-1918) Mata Hari había sido considerada una “cortesana”4, sin embargo a medida que la guerra se acercaba Mata Hari despertó sospechas, se le habría visto con líderes de uno y otro bando, lo que la convertía en “persona de interés”.


    Margaretha Zelle, fotografía de detenida París 1917

    Mata Hari, espía internacional.
    Holanda fue uno de los pocos países europeos en permanecer neutral durante la Primera Guerra Mundial, ostentar un pasaporte Holandés significaba estar autorizado para cruzar líneas enemigas “libremente”. Debido a la intensidad de los combates terrestres y navales entre Prusia, Austria-Hungría y Francia, Gran Bretaña, para viajar entre Francia y Holanda Margaretha debía viajar de Francia a España, de España a Inglaterra y de Inglaterra a Holanda, tales movimientos atraerían mucha atención sobre ella.

    En 1916 Sir Basil Thompson ordenó la detención de Margaretha en Falmotuh quién acababa de arribar a bordo de un pequeño navío español a vapor. El interrogatorio fue asentado hasta el más mínimo detalle, más tarde transmitido públicamente (1980) a través de la radio en una dramatización. El eje de las preguntas de Thompson era simple, ¿de qué lado está?

    No es claro que pasaba por la mente de Margaretha, quién empezaba a jugar su papel de Mata Hari muy cerca de la piel, pero en el interrogatorio afirmó trabajar como espía para el gobierno francés, arrojó algunos nombres, de alto perfil, a quién seguramente conocía “muy bien” y declaró estar bajo sus órdenes. Basil se tragó el cuento, condujo a Margaretha al hotel Savoy, donde se hospedó antes de seguir su viaje unos días después, Margaretha se conduciría como Mata Hari por el resto de la visita.

    En Enero de 1917, en el clímax de la guerra, meses antes de la retirada definitiva Rusa y antes del ingreso de Estados Unidos en el conflicto, un agregado militar en la embajada de Prusia en Madrid envió un mensaje a Berlín mencionando las actividades de la espía alemana nombre-clave: H-21. Un equipo de inteligencia francés, apostado en Madrid interceptó el mensaje y sus contenidos, después de varias semanas descifraron el código y H-21 se identificó como Mata Hari. Coincidentemente el 16 de Enero el ministro de asuntos exteriores Arthur Zimmerman enviaba un telegrama a la embajada de Prusia en México dónde se proponía una alianza con México para combatir a Estados Unidos, éste fue interceptado por el gobierno Británico y obligó a Estados Unidos a declarar la guerra a Prusia5.

    Heinrich Von Eckard, embajador prusiano en México entregaría el famoso telegrama a Carranza, quien fungía como jefe del ejército constitucionalista, no como presidente y se disponía robustecer su posición y su gobierno con la promulgación de la Constitución de 1917. Debido a la larga secuela de escaramuzas militares, levantamientos, gobiernos convencionistas y la falta de pertrechos, hombres y armas, Carranza hizo lo más sensato y dejo pasar el momento.

    En febrero 13 de 1917, Margaretha Zelle alías Mata Hari fue arrestada en su cuarto en el hotel Elysee Palace en Champs Elysee. En el cuarto de hotel encontraron tinta “mágica”, que desaparecía después de haber sido escrita, así como papel “especial” que se disolvía en agua con gran facilidad, eran las herramientas de los espías de la época. Mata Hari argumentaría que eran cosméticos. Después de su detención fue conducida al departamento de estado, dónde sería interrogada por varios agentes durante varios días, no se emplearía más coacción que a vigilia forzosa y las horribles condiciones de una celda de interrogatorios.


    Margaretha Zelle, París 1908

    En palabras de Margaretha: “…mis conexiones son parte de mi trabajo debido a mi trabajo como bailarina, nada más…nunca he sido espía…”.

    Los cargos eran circunstanciales, pero era tiempo de guerra, se estableció una conexión entre un coronel y Mata Hari en Lyon, el resultado habría sido una ventaja para los mandos alemanes y la muerte de cerca de 50,000 hombres. Los únicos indicios físicos eran algunas cartas algo “crípticas” entre Margaretha y algunos oficiales alemanes, interpretadas libremente por la autoridad francesa, hubo un testigo material, anónimo que decía haber presenciado intercambios de información entre Margaretha y oficiales alemanes, después de haber estado con oficiales franceses, además de los objetos encontrados en su hotel, era causa pérdida, aunque sería sometida a juicio.

    Edoard Clunet, un abogado internacional veterano fue asignado como defensor de Margaretha, era un hombre competente con cierta reputación, pero no sólo era difícil, era imposible articular una defensa. Clunet no tuvo oportunidad de entrevistar a los testigos protegidos (anónimos), ni revisar las transcripciones de la “investigación” que habrían realizado Gran Bretaña o Francia debido a que era, en aquel momento, información “ultra secreta”. El juicio inició en Julio de 1917 y duró únicamente 6 semanas, el resultado: culpable; la sentencia: ejecución por pelotón de fusilamiento (un honor reservado para militares, la forma de ejecución para un civil era la guillotina) 6.

    Margaretha Zelle permaneció encerrada casi diez meses en una celda de tres por tres metros, un triste final para una mujer que se preciaba de ser libre. Escribió cartas a algunos de sus ex-amantes, así como varias otras al consulado Holandés en Francia, pero ninguno respondió. La mañana del 15 de Octubre de 1917 Margaretha fue conducida al patio de la prisión, vestía un traje sastre, que supuestamente habría sido confeccionado para la ocasión, en tonos oscuros, con guantes blancos, pidió no ser atada de las manos ni vendada de los ojos, tenía una expresión calmada, miró al frente en todo momento, escucho las órdenes del comandante: preparen, apunten…fuego. Según Henry Wales, testigo de la ejecución: “…Mata Hari no cambió su expresión, incluso después de la volea de tiros…lentamente se dobló hacía delante, cayó sobre sus rodillas y colapsó…un oficial francés sacó su revólver, se acercó a ella y le disparó en la cabeza, sólo para estar seguro…”. Su injusto proceso, juicio y ejecución sería objeto de críticas internacionales después de la guerra, pero no pasaría de la anécdota.


    Estatua de Mata Hari, Leeuwarden, Holanda

    Revelaciones.
    En los años 70 se demostró que Margaretha Zelle había sido reclutada a finales de 1915 por Walther Nicolai para el servicio secreto prusiano, su manejador, el Mayor Roepell la habría instruido en Colonia (actual Alemania) y enviado a Madrid en una misión de espionaje bajo las órdenes del Capitán Hoffman, quién le asignó el nombre-clave: H-21.

    En diciembre de 1916 el ministerio de guerra francés permitió que Mata Hari obtuviera los nombres de agentes al servicio de Francia que suministraban información falsa al gobierno Prusiano. Mata Hari entregaría los nombres a Hoffman, quien haría lo mismo con sus superiores, al final dos de los seis agentes resultaron ejecutados por espionaje, el segundo buró del ministerio de guerra francés usaría esto, en conjunción con el reporte de radio del agente encubierto prusiano en Madrid, como prueba en contra de Mata Hari.


    Mata Hari, Paris 1905

    Los mitos, los recuerdos.
    La belleza de Mata Hari fue exagerada por quienes la conocieron tanto como por los que no, el mito de Mata Hari, perpetuado a principios de siglo es que ella podía hacer que cualquier hombre hiciera lo que ella ordenara, que sus ojos podían encantar a un hombre en instantes y robarle la cordura. Este mito se extendió hasta después de su muerte, cuando se contaban historias en la calle de los últimos momentos de Mata Hari, como el del comandante del pelotón que la fusiló, que habría ordenado que le cubrieran los ojos para evitar caer en su embrujo.

    Existen otras historias donde Mata Hari le envió un beso a los soldados del pelotón que la fusilaría, la explicación de su sostén siempre presente, incluso en sus fotografías de joven, que cubría la cicatriz que le dejará el Capitán MacLeod de una mordida, arrancándole el pezón. Historias propias del mito de una celebridad envelada en el misterio.

    Ninguno de los familiares directos de Margaretha Zelle, el gobierno Holandés o antiguo enamorado reclamó el cuerpo, por lo que el gobierno francés lo entregó al museo de anatomía para usar en investigación médica. La cabeza de Margaretha permaneció en el museo de anatomía de París, aunque no por mucho tiempo, existen especulaciones de que pudo haber desaparecido desde 1954. A finales de los 90 algunos activistas protestaron afuera del museo exigiendo ver la cabeza de Mata Hari. El resto de su cuerpo se perdió a mediados de los años 20.

    Mata Hari se convirtió en un símbolo de la liberación femenina, fue una mujer que gozó de un privilegio que pocas mujeres en su época tuvieron: fue libre, y lo demás…es historia.

    Notas pertinentes para entender la historia.
    ¹A finales del siglo XIX el rol de la mujer estaba sumamente restringido, las mujeres eran instruidas en los “oficios” y labores básicas para “entretenerlas” en tanto conseguían casarse con un “buen” partido y convertirse en amas de casa. Una institutriz, era una mujer joven que viajaba al servicio de una familia, generalmente a una de las colonias europeas en África, Oriente o Sudamérica y educaba a los hijos de la familia a la “usanza” del país, la “carrera” consistía más en una “carrera técnica” de dos a tres años donde se enseñaba lo básico de pedagogía y didáctica.

    ²Las Indias del Este Holandesas, Dutch East Indies, ocupaba gran parte de la actual Indonesia, había sido colonizada por Holanda desde los 1800’s, la colonia se extendía a gran parte de las islas y funcionaban casi con total autonomía de Holanda. Fue un lugar estratégico de comercio, extracción de materias primas y el tráfico de esclavos. Después de la segunda guerra mundial (1945-48) se fueron independizando los territorios hasta formar naciones independientes.

    ³El nombre Mata Hari significa literalmente “ojo del día”, aunque según la interpretación de Margaretha se aproxima más a “sol”, las cartas de Margaretha a sus familiares (1897) contienen la mención del nombre, de forma artística usaría el nombre casi diez años más tarde en París cuando se reinventó como bailarina de “burlesque” exótico.

    4Las cortesanas eran mujeres independientes que fungían como amantes al servicio de uno o varios hombres, una carrera que le permitía a una mujer ser libre de vivir a su modo, en algunos países era una profesión aceptada para una mujer. La principal función de la cortesana era entretener al hombre e “instruirlo” en las artes del placer. En Europa, a principios del siglo XX, se llamaba cortesana a algunas prostitutas de “alta categoría” a modo de hacer el oficio y a la persona menos “incomoda”.

    5Prusia surgió como un ducado en 1525 bajo el reinado de Albert I, se mantuvo como un territorio independiente y miembro de la liga protestante durante los siguientes dos siglos. En 1701 Frederick I unificó los territorios antes “vacantes” y estableció un reino monárquico cuasi-absoluto, en los siguientes doscientos años se convertiría en una monarquía moderada. Para 1914 el Rey era Wilhelm II (1888-1918). Alemania surge como nación hasta 1922 con la república de Weimar, es común que al referirse a la nación que participó en la primera guerra mundial se mencione a Alemania, pero es un anacronismo ya que Alemania surge de las sanciones de guerra impuestas a Prusia en el tratado de Versalles y la renuncia de Wilhelm II.

    6La Guillotina, fue el método de ejecución de Francia desde la revolución francesa de 1889. Se convirtió en parte de la cultura popular, símbolo del poder, el terror y el cambio (debido a que antes, una muerte limpia, por decapitación exigía una gran habilidad del verdugo, a diferencia de la guillotina, eficiente siempre). La última persona en ser ejecutada en Francia fue Hamida Djandoubi el 10 de Septiembre de 1977.

    Bibliografía: Noe, Denise, Mata Hari, Library of Crime, Ed. Freilles, England, 2011. Shipman, Pat, Femme Fatale: Love, Lies and the Unknown life of Mata Hari, Ed. Harper Collins, New York, 2007. Howe, R. Warren, Mata Hari: The true story, Ed. Dodd Mead, New York, 1986. La ejecución de Mata Hari: Mata Hari

    Autor: Kuno
    Comentarios 4 Comentarios
    1. Avatar de Barker
      Barker -
      Como ya es habitual en usted excelente tema; y que mujer con personalidad interesante y fuerte para una época difícil para ellas.
    1. Avatar de MANIX08
      MANIX08 -
      Gracias por compartir e incrementar entorno cultural

      Saludos
    1. Avatar de SOLDIER ARM
      SOLDIER ARM -
      Interesante gracias por el aporte compañero muy bueno como siempre
    1. Avatar de ogarzabello
      ogarzabello -
      El caso de Mata Hari es una prueba más de que el único animal que no es amaestrable es el pingüino porque pájaro parado no entiende razones